Excepción constitucional y coronavirus

Escrito por : Cristián Saieh

La excepción constitucional de catástrofe, que procede ante calamidades públicas, no elimina los derechos fundamentales. Los restringe o limita de ser necesario.

El pasado 18 de marzo el ejecutivo dio a conocer una medida temida y esperada en Chile: el estado de excepción constitucional de catástrofe. Esta medida, se suma a las adoptadas por distintos países que empiezan a cerrar sus fronteras, y decretar situaciones de emergencia similares.

Pero, ¿qué es y qué implica un estado de excepción constitucional en Chile?

Es un mecanismo a través del cual se altera la situación normal constitucional. Regula especialmente la situación relativa a los derechos y libertades de las personas que están garantizados constitucionalmente. Esta alteración no implica que las personas dejen de tener dichos derechos constitucionales. Su ejercicio se ve restringido o limitado.

¿Por qué? Por razones extraordinarias y graves, que hacen ponderar entre distintos bienes, y llevan a proteger el de mayor valor. La actual Constitución contempla cuatro distintas situaciones en las que se puede decretar: Estado de Asamblea, Estado de Sitio, Estado de Emergencia y Estado de Catástrofe.

En este caso, a propósito de la pandemia de Covid-19 que azota el mundo, el bien jurídico protegido es la salud pública, por lo cual se invocó el Estado de Catástrofe, que procede ante calamidades públicas.

Para diferenciar de otras experiencias previas en el país, los hechos que siguieron al 18 de octubre con el estallido social, hicieron al ejecutivo invocar el Estado de Emergencia que, en esa oportunidad, se decretó por la grave alteración al orden público.

Estado de catástrofe

Veamos ahora el Estado de Catástrofe, que rige en nuestro país.

¿A quién afecta? En principio, el Estado de Catástrofe se puede decretar sobre una o más zonas del territorio nacional. Actualmente, al vernos afectados por una pandemia, en Chile y en todos los países en que se ha decretado esta medida su alcance es nacional.

¿Por cuánto tiempo? La duración de este estado de excepción constitucional es de 90 días. Este se puede prorrogar incluso hasta por un año, si se cuenta con el apoyo del Congreso.

¿Qué significa que nos encontremos en Estado de Catástrofe? Por lo pronto, implica que las Fuerzas Armadas, a partir de las 00:00 del 19 de marzo, tienen un rol activo en el manejo de la pandemia, desplegándose a lo largo de todo Chile, y designándose para tal efecto un jefe de la Defensa Nacional para cada una de las respectivas zonas del país.

Derechos no se pierden, solo se restringen

Sumado a lo anterior, el Estado de Catástrofe otorga otras facultades, que el presidente podrá ejercer o no, según las circunstancias.

Estas facultades implican la posibilidad de afectar:
A) Libertad de locomoción: Esto es, que el traslado de los ciudadanos se vea limitado o restringido, según las circunstancias. Un ejemplo de limitación a la libertad de locomoción es el toque de queda.

B) Libertad de reunión: Esto implica la eventual limitación de reuniones entre grupos de personas. Así, será el presidente quien tendrá la facultad de establecer las condiciones en que se pueden celebrar o no reuniones en espacios públicos.

C) Derecho de propiedad: Esta es una de las facultades particulares que tiene este Estado de Excepción Constitucional. Eventualmente, como sucedió en otros países, se podría proceder al requisamiento ciertos bienes que sean necesarios para enfrentar la crisis, o bien, disponer su uso para determinados fines.

D) Medidas administrativas: El presidente podrá instruir a todos los funcionarios del Estado, sus empresas, o municipalidades, medidas tendientes a subsanar o prevenir los efectos de la calamidad pública. Por ejemplo, podrá determinar incluso el cierre de ciudades, o bien, la distribución gratuita u onerosa de determinados bienes.

En definitiva, este estado de excepción implica que el Estado se detiene de la normalidad, y se une en la consecución de un fin único: la detención de la calamidad.

Por eso el llamado es a todos y todas a resguardar al máximo la salud de las personas. Hay que tener en mente que el virus tiene una alta tasa de mortalidad en la población más vulnerable. Evite, en la medida de lo posible, salir. Si tiene que hacerlo, siga las medidas de seguridad e higiene que han sido ampliamente difundidas. Todos, desde nuestras respectivas veredas podemos contribuir a la disminución de la tasa de contagio del virus, y así, sus efectos.

Este artículo contó con la colaboración de Felipe Martínez, coordinador de investigación del Programa Negociación UC.

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