Una mirada al líder Donald Trump

¿Se trata de solo un líder o también ejerce el liderazgo?

Ayer se cumplieron tres meses desde que Donald Trump comenzara a ser líder, como Presidente de EE.UU., por lo que me parece un buen momento para sumarme a muchos que desde antes de todo el proceso eleccionario, se han preguntado acerca de si Donald Trump es o no un líder.

He sostenido en diversas ocasiones que el liderazgo no es sinónimo de líder, ni depende exclusivamente de este, aún más, estoy convencido de que para liderar no es necesario tener cualidades o atributos excepcionales.

Entiendo el liderazgo como un proceso, fruto de acciones distribuidas y no centralizadas en los más altos niveles de la organización, ni tampoco asociado a un cargo, sino que a un amplio quehacer comprometido con objetivos compartidos, donde nadie se puede escapar de ejercerlo en cualquier momento.

En el triángulo de habilidades del Modelo de Liderazgo Delta – MLD (R.Jordan y M.Garay) que vemos en la figura sostenemos que el líder debe tener habilidades técnicas, sociales y personales.

Las habilidades técnicas de Donald Trump le permitieron hacer e interpretar un diagnóstico certero de las insatisfacciones de una parte de la población y ofrecer soluciones de un modo comunicacionalmente efectivo.

A mi juicio, remiten a lo racional, cuantificable, medible, demostrable y predictivo con criterios basados en teorías o procedimientos altamente estructurados para que él pueda decir si algo funciona bien o mal.

En segundo lugar, sus habilidades sociales le permiten construir fuertes vínculos de lealtad y confianza, en diversos ámbitos clave para resguardar su vida privada, para recibir opiniones confiables ante decisiones críticas y sin duda para generar expectativas y prometer cumplirlas a través de redes sociales. Estas habilidades involucran su modo de empoderar a otros, reconocerlos y darles herramientas para que se desempeñen bien.

Finalmente, sus habilidades personales o de sí mismo le han conducido a desafiarse para lograr objetivos superiores, perseverar en cumplir sus anhelos más profundos con convicciones sin marcha atrás. En este sentido no me cabe duda de que ha gestionado sus emociones y aprendido a reconocer sus límites y vulnerabilidades, o lo ha intentado.

Así, en mi opinión, el actual presidente de EE.UU. efectivamente es un líder,sin embargo, no importa ser o no ser, lo que sí importa es ejercer el liderazgo.

Para esto y siguiendo con el uso del MLD, existen dos preguntas esenciales: ¿Con qué valores sustentamos nuestras acciones en el ejercicio de liderazgo? y ¿cuál es el propósito que este liderazgo encarna?

Su propósito de “Hacer a EE.UU. grande de nuevo”, movilizó e inspiró de una manera que pocos imaginaron, y seguirá dando sentido a su período presidencial.

Sus valores,fundamentalmente respecto a los desafíos medio ambientales, inmigrantes y sus medios para conseguir la paz en el mundo, no los comparto.

Concluyo entonces que el líder Donald Trump utiliza nada más que el poder que le provee su autoridad como Presidente de EE.UU., pero no ejerce liderazgo.

Les dejo una pregunta para comentar: ¿Cómo aplica el triángulo de habilidades del MLD, al líder que usted es hoy o qué desea ser?





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