Negociaciones y segunda vuelta presidencial en Chile

Escrito por : Cristián Saieh
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En las negociaciones para la segunda vuelta presidencial en Chile, se espera que aparezcan los intereses que representan los candidatos derrotados y se lleguen a acuerdos.  

El 21 de noviembre de 2021 recién pasado tuvo lugar la primera vuelta de la elección presidencial en Chile. Participaron siete candidatos y quedaron solo dos para la segunda vuelta electoral, programada para el 19 de diciembre de este año.

Los candidatos que competirán en la segunda vuelta son José Antonio Kast, que obtuvo un 27,91% de los votos y Gabriel Boric, que logró un 25, 83% de las preferencias. Es preciso, por consiguiente, que ambos aumenten su votación, captando la adhesión de partidarios de sus otrora competidores.

Es natural que, dada esta situación, tanto Kast como Boric, negocien con los candidatos de los demás conglomerados para unir fuerzas y lograr vencer en la segunda vuelta. Se espera que, en cada una de estas negociaciones, se presenten los intereses de los conglomerados representados por los respectivos candidatos y se busquen acuerdos de mutuo beneficio.

¿Cómo conducir las negociaciones?

Una forma sencilla de conducir las negociaciones es confrontar los programas electorales de las diferentes candidaturas e intentar disminuir las diferencias en aspectos importantes. Por ejemplo, impuestos, seguridad y violencia, migración, morigerar ciertas exigencias, disminuir la radicalidad en algún aspecto, etc.

La ventaja de hacerlo así descansa en que los programas son conocidos por todos, lo que hace fácil llegar a acuerdos.

Sin embargo, ha habido situaciones en que los candidatos derrotados han ofrecido su adhesión sin condiciones, vale decir, sin solicitar nada a cambio. ¿Significa eso que no hay intereses que negociar o que la derrota ha dejado a esos sectores políticos en una posición tan desmedrada que no pueden hacer petición alguna?

Ninguna de estas interpretaciones parece adecuada: si no hubiera intereses que negociar, no se podría explicar la razón por la cual hubo siete candidaturas; si la derrota hizo pedazos a un sector, nada tiene que ofrecer, su suma poco aporta y su gesto es innecesario.

Pero estas adhesiones se acogen con entusiasmo y se valoran plenamente por sus beneficiarios. Aunque se sabe que las voluntades individuales de los electores están hoy en día menos atadas que nunca a las decisiones de organizaciones políticas, se continúa esperando que cada votante tenga un comportamiento coherente; y que, al verse obligado a dejar de lado su primera preferencia, estará dispuesto a buscar una segunda opción consistente con la primera.

Negociaciones claras y otras no explícitas

Es probable que los grupos políticos que han manifestado su disposición a apoyar a uno de los dos candidatos vencedores de la primera vuelta consideren que sus intereses se distancian poco del de ese candidato; y se encuentran en las antípodas del otro.

También puede ocurrir que la victoria de un candidato concluya sofocando definitivamente las opciones de recuperación del partido que opta, entonces, por adherir a su rival. En la vida social, hay negociaciones claras y manifiestas, pero también hay procesos en los que parece no haber negociación.

No obstante, aunque no se llegue a negociar de manera explícita, toda vez que dos o más partes que tienen posturas diferentes buscan acortar sus diferencias y asumir propuestas comunes es conveniente indagar por sus intereses y visualizar un entendimiento que los lleve a coincidir en su satisfacción.

Lee un artículo anterior sobre los 10 pasos para preparar una negociación.

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