Mediación: La deuda legislativa con la resolución de conflictos comerciales

Escrito por : Cristián Saieh

La mediación es un mecanismo que permite desjudicializar los conflictos. Resulta más rápida y económica como solución.

El conflicto emerge en toda situación social en la que se comparten actividades, normas y distintos tipos de poder. Distintos rechazos, diferencias, o bienes jurídicos afectados, generarán de conflictos, con diverso nivel de intensidad y violencia, lo que implica la necesaria adaptabilidad de los medios para resolverlos. ¿Por qué no incorporar la mediación?

Tradicionalmente nuestro país —legalista por esencia— ha estado acostumbrado a resolver controversias a través de los tribunales con los costos materiales y personales que esto acarrea. Además del pesado costo que debe soportar el Estado para solucionar estas divergencias por medio de los tribunales.

Mecanismo colaborativo

La mediación consiste en un mecanismo colaborativo de resolución de conflictos voluntario, desformalizado y flexible, en el que un tercero imparcial y capacitado asiste a las partes, facilitando la comunicación entre ellas. El objetivo es que estas identifiquen sus intereses y construyan cooperativamente una solución.

En los asuntos de familia, la mediación se encuentra institucionalizada e incorporada a los procedimientos judiciales como un paso previo y obligatorio a la acción judicial. Y su ejercicio se realiza a través de los mediadores inscritos en el Registro de Mediadores del Ministerio de Justicia.

En tanto, en los asuntos laborales esta se encuentra establecida como un paso necesario en la negociación colectiva reglada. Y también en el marco del procedimiento de tutela de derechos fundamentales.

No obstante los avances, en nuestro país aún no existe algún tratamiento institucional de la mediación de conflictos comerciales. Por ello, parece de máxima relevancia desarrollar una legislación e institucionalidad apropiada para la resolución colaborativa de estos conflictos que pueda ser utilizada especialmente por la empresa. Ya hay alguna experiencia, por ejemplo en el CAM, Centro de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio de Santiago. Lee aquí sobre sus publicaciones.

La mediación permite desjudicializar los conflictos, facilitando la resolución de los mismos en menor tiempo y con menores costos, lo que implica también que no se deterioren las relaciones entre las partes.

Les dejo una pregunta para reflexionar: ¿Será posible promover una cultura de resolución colaborativa de conflictos en nuestro país?

Esta columna contó con la colaboración de Marcelo Marzouka, coordinador de investigación del Programa de Negociación UC.





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