El aprendizaje de los empresarios desde el 18-O

Curso Herramientas para el ejercicio del liderazgo en las organizaciones, aprendizaje de los empresarios

Está por verse si el aprendizaje de los empresarios es realmente tal. “Saber” es hacer.

El reciente sábado 17 de octubre de 2020, se publicó en www.pulso.cl y su versión impresa en el diario La Tercera, el artículo “Los aprendizajes del empresariado a un año del 18-O” (1), donde Juan Sutil, Bernardo Larraín, Ricardo Ariztía, entre otros, comentan lo que han aprendido a partir del proceso de cambios gatillado hace un año atrás, tras el llamado estallido social del 18 de octubre.

Como verán, son solo hombres… sin duda que incluir los aprendizajes de mujeres empresarias habría enriquecido el artículo.

A mi juicio, uno de los pilares fundamentales para ejercer el liderazgo es su permanente apertura y disposición para aprender, ya que de esa manera, es posible detectar a tiempo las nuevas capacidades y competencias que se deben desarrollar para estar preparados y enfrentar fenómenos que exigen de los líderes, respuestas rápidas y efectivas.

Aprendizaje empresarial

Desde esta perspectiva, deseo comentar algunos aprendizajes mencionados en dicho artículo.

Juan Sutil dice: “Salimos de un país con pobreza sobre el 50%, nos enfocamos en sacarlo adelante, en apuntalar crecimiento económico y se nos olvidó que la clase media que se generó a partir de ese progreso, empezó a demandar mejoras, las que ni nosotros ni los políticos supimos ver, o simplemente se nos hizo imposible ponernos de acuerdo”.

Desprendo que, a partir de esta experiencia, sus aprendizajes son:

1. Aprender a distinguir lo que ocurre con las dinámicas sociales y sus expectativas.

2. Aprender a escuchar e interpretar con seriedad los diversos análisis que dan cuenta que la pobreza material no es la única y que hace un buen tiempo se evidencia una grave pobreza multidimensional.

3. Y, por supuesto, aprender a acordar políticas sociales con humildad y generosidad.

Por otro lado, Bernardo Larraín indica que “en los últimos años se ampliaron las brechas sociales y culturales que se tenían desde hace mucho tiempo y que no enfrentamos con suficiente determinación”.

Al respecto, un valioso aprendizaje sería tener la sensibilidad y empatía necesaria con dichas brechas sociales y, por lo tanto, actuar con sentido de urgencia.

Además Ricardo Ariztía señala: “Debemos hacer un mea culpa, nos hemos dedicado a trabajar, pero no conocemos ni a las autoridades ni el sentir de nuestra gente”.

Este aprendizaje es clave, implica desarrollar capacidades de conexión y de “ver a los otros”, lo que lleva aparejado construir vínculos de confianza no solo con los clientes, sino que también con los propios colaboradores.

Aprendizaje: Saber es hacer

¿Serán cierto estos aprendizajes?… solo lo sabremos cuando las decisiones y acciones de los líderes empresariales sean coherentes y se demuestre dicho “saber”. De otro modo, es posible citar el proverbio de dice “Saber es hacer, él que sabe y no hace, entonces no sabe”.

Sin duda, deseo sinceramente que los líderes empresariales contribuyan a conducir a Chile con conocimientos, reflexiones y experiencias que nutran sus reales aprendizajes y sean aplicados en acciones efectivas generando valor privado y público, sumándome al compromiso de seguir aprendiendo en este proceso histórico.

Pregunta: ¿Qué nuevos aprendizajes son esenciales hoy para que los empresarios ejerzan su liderazgo en Chile?

 

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