Despido por necesidades de la empresa: ¿Qué formalidades cumplir?

Escrito por : Cristián Saieh
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En caso de despido por necesidades de la empresa, el pago y comunicación sobre las cotizaciones previsionales es de vital importancia. Si no se cumple con ello, el despido puede declararse nulo.

En ocasiones, el empresario buscará poner término al vínculo laboral ya que circunstancias de su negocio así lo exigen. Por esta razón, existe una causal que permite al empleador poner término al contrato de trabajo unilateralmente: las llamadas “necesidades de la empresa”.

“Necesidades de la empresa”: causales

El artículo 161 del Código del Trabajo menciona algunas, tales como:

  • las derivadas de la racionalización o modernización de los servicios como, por ejemplo, el reemplazo de mano de obra por tecnología;
  • bajas en la productividad;
  • cambios en las condiciones del mercado o de la economía que hagan necesaria la separación de uno o más trabajadores.

En la práctica, además de los casos señalados, esta causal es invocada por empresarios a la hora de despedir a un trabajador y no tener que justificar dicho despido por razones:

  • profesionales
  • técnicas
  • de incompatibilidad de conductas dentro de la organización, entre otras.

Preciso es establecer que esta causal no puede ser aplicada respecto a trabajadores que gocen de licencia por enfermedad común, accidente del trabajo o enfermedad profesional.

Invocada la causal de despido por necesidades de la empresa, el empleador deberá cancelar las indemnizaciones correspondientes.

Debemos hacer especial mención al desahucio unilateral del empleador, figura también contemplada en el artículo 161 del Código del trabajo, y que procede especialmente respecto de:

  • trabajadores que representen al empleador,
  • trabajadores de casa particular
  • y los trabajadores que ocupen cargos de exclusiva confianza del empleador.

En estos casos, el empleador podrá despedir al trabajador sin expresión de causa, debiendo dar 30 días de anticipación, o bien, reemplazando el aviso por un mes de remuneración, situación común en la práctica.

Se debe tener a la vista que tampoco se podrá dar lugar al desahucio si el trabajador está con licencia médica por accidentes de trabajo o enfermedad profesional, o en caso de invalidez total o parcial, mientras pueda seguir prestando servicios.

Despidos: formalidades a cumplir

Las diligencias que se deberán realizar varían según la causal de despido invocada. Así, si el contrato termina por:

  • vencimiento del plazo del contrato
  • conclusión del trabajo o servicio que dio origen al contrato o caso fortuito
  • fuerza mayor

el empleador debe comunicarlo por escrito al trabajador por carta certificada enviada al domicilio señalado en el contrato, expresando las causales invocadas y los hechos en que se funda.

Esto se debe realizar dentro de los tres días hábiles siguientes al término del vínculo laboral del trabajador.

Si se da un caso fortuito o fuerza mayor, el plazo es de seis días hábiles. Además, el empleador tiene que enviar una copia de la comunicación que mandó al trabajador a la Inspección del Trabajo, también dentro del mismo plazo.

“Necesidades de la empresa”: pasos a seguir

Si la causal invocada es necesidades de la empresa, el empleador deberá dar aviso al trabajador y enviar copia a la Inspección a lo menos con 30 días de anticipación, pudiendo obviar esta formalidad si se paga la indemnización que reemplaza el aviso previo, equivalente a la última remuneración mensual devengada.

Otro trámite importante es la información que debe dar por escrito el empleador al trabajador, sobre el estado de pago de las cotizaciones previsionales devengadas hasta el último día del mes anterior al del despido.

Si las cotizaciones se encuentran impagas, o bien no se comunica al trabajador el estado de ellas, se considera que el despido es nulo; es decir, que no se ha producido. En consecuencia, el empleador deberá seguir pagando sus remuneraciones al trabajador.

La situación recién descrita, denominada comúnmente “nulidad del despido” es, junto con el llamado “despido injustificado”, el origen de gran parte de las demandas presentadas por trabajadores en contra de sus empleadores.

Por consiguiente, la recomendación es al momento de despedir a un trabajador poner especial atención en haber cancelado las cotizaciones previsionales del mismo y comunicar dicho hecho oportunamente.

No seguir esta sencilla recomendación al producirse un despido por necesidades de la empresa, puede tener como consecuencia la obligación de pagar el sueldo del trabajador hasta que una sentencia ponga término al juicio. Ello, considerando la extensión de estos, puede resultar en extremo gravoso para la empresa.

Este artículo contó con la colaboración de la abogada Camila Leyton, coordinadora académica, Programa de Negociación UC.

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