¿Cuáles son los desafíos pendientes de la economía de la colaboración?

Escrito por : Cristián Saieh

Estas nuevas formas de prestar servicios tradicionales (transporte o alojamiento, por ejemplo) de la economía de la colaboración, efectivamente requieren distintas y novedosas formas de regulación.

La semana pasada (21 de junio de 2018) el gobierno chileno anunció su decisión de incluir impuestos a las plataformas digitales en la reforma tributaria que espera enviar al Congreso en septiembre de este año. Hasta ahora sin regulación, pero con un crecimiento importante en el mercado, se estudia que las transacciones con las empresas de la economía digital tributen con IVA o con impuestos nuevos (ver noticia aquí)

En efecto, los últimos años, la tecnología ha dado lugar a nuevas formas de intercambio comercial, facilitando el acceso a un mayor número de usuarios, permitiendo la personalización de los productos y la publicidad. Y un contacto más directo entre proveedores y clientes.

Así emergen exponencialmente plataformas cibernéticas que entregan servicios de forma transnacional. Netflix y Spotify son quizás los ejemplos más conocidos en el rubro del entretenimiento. Y Amazon y AliExpress, como distribuidores internacionales de una amplia gama de productos en decenas de países.

Por otro lado, también se han generado servicios que funcionan en base a la vinculación fácil, rápida, por corto tiempo y desformalizada entre usuarios y prestadores de servicios.

Esto permite un uso más eficiente de inmuebles, autos, maletas, etc., además de la generación de mayor competencia y la reducción de costos de transacción. Ejemplos de este tipo de servicios son Uber, Airbnb, compartomimaleta, entre otros.

Estos servicios se han denominado en términos globales, economía de la colaboración.

Dos tipos de tributos

Al respecto, el anuncio del gobierno chileno distinguía entre servicios como Amazon o AliExpress, y Netflix o Spotify. En el caso de los primeros, si implican la importación de productos a Chile no pagarían arancel de importación en virtud de los tratados de libre comercio vigentes, pero sí pagarían IVA por la transacción. A los segundos, en tanto, les sería aplicado un nuevo tipo de tributo, considerando que son empresas establecidas en el extranjero, pero que generan renta en Chile.

Estas nuevas formas de prestar servicios tradicionales (transporte o alojamiento, por ejemplo), efectivamente requieren distintas y novedosas formas de regulación: ¿cómo propender a una adecuada protección de los datos personales que ingresan en las aplicaciones?, ¿qué marco regulatorio permitiría tener una libre competencia real y efectiva en cada mercado?, ¿cómo se protege al consumidor de estos servicios?, ¿qué marco tributario corresponde aplicar en cada caso?, y ¿cómo regular las relaciones laborales —si es que existen— en cada una de estas plataformas digitales?.

Son solo algunas de las preguntas que la economía digital y de la cooperación nos plantea. Grandes innovaciones, grandes desafíos de cara a garantizar el correcto funcionamiento del mercado y la libertad de las personas.

Este artículo contó con la colaboración de Marcelo Marzouka, coordinador de investigación del Programa de Negociación UC.





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