Chile: El liderazgo de la Mesa de Social Covid-19

El liderazgo exige tener un fuerte propósito colectivo. La Mesa Social Covid-19 tiene una oportunidad.

Deseo valorar la formación y rol de la Mesa Social Covid-19 chilena, compuesta por la Asociación de Municipios de Chile (Amuch), la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM), la Asociación de Municipios Rurales (AMUR), el Colegio Médico de Chile, académicos de la Universidad Católica y de la Universidad de Chile, representante de la OMS/ OPS entre otros, que de acuerdo al ministro del Interior, Gonzalo Blumel es “una instancia de diálogo que nos permita ir mejorando no solo la eficacia, sino que también la coordinación y la validación de todas las medidas que se van tomando”.

Para mí, este es un muy buen intento que permitiría demostrar el liderazgo que pueden ejercer los equipos, no solo algunas personas en particular actuando desde su individualidad, que en la situación actual está en manos del ministro de Salud y el Presidente de la República.

Líder no es lo mismo que liderazgo y muchas veces buscamos infructuosamente personas con cualidades excepcionales que nos lideren. Sin embargo, deberíamos poner más atención al proceso colectivo del liderazgo, que fluye desde el propósito común, donde los miembros del equipo generan una dinámica colaborativa, debidamente coordinada por uno de ellos y en sintonía muy coherente con el contexto que están viviendo.

¿Podrá la Mesa Social Covid-19, ejercer su liderazgo?

Un paso importante fue declarar su propósito común: “Enfrentar de forma unida la pandemia”, generando de inmediato cohesión y compromiso en torno a un anhelo superior, lo cual no estaba siendo posible en base a instrucciones u órdenes de una persona que desea liderar.
Sin embargo, dicha cohesión debe fortalecerse; en cada reunión, consenso de sus decisiones y respeto mutuo entre sus miembros.

Para esto, dicho propósito debe robustecer 3 características:

Primero, debe reconocer y validar lo que ocurre en el presente, sin disfrazar o disimular su importancia, aceptando que en ese momento la situación debe ser mirada de frente, confrontando los hechos, evidencias y experiencias.

Esto implica que el presente exige una conexión personal con lo que está ocurriendo de una manera que no admite dudas o ambigüedades. Es saber mirar dónde estamos parados y desde aquí proyectar la dirección deseada.

Lo segundo, debe capturar una idea simbólicamente poderosa, que nos mueve a comprometernos radicalmente con ella.

En este caso es la idea de “Unidad”, el mismo mensaje que el pasado 15 de marzo, los principales diarios de Madrid y Barcelona quisieron comunicar cuando publicaron las mismas portadas con el texto #Este virus lo paramos unidos.

Y tercero, debe trascender con esta idea poderosa a otros ámbitos de la vida, para nutrirlos del valor que tiene el propósito declarado.

Por supuesto que la “Unidad”, es un anhelo de todos para enfentar no solo la actual pandemia, sino que también los futuros desafios políticos y sociales de Chile que se nos vienen en pro de la nueva Constitución.

De esta manera, la Mesa Social Covid-19 tendrá la capacidad para ejercer su liderazgo, de manera creíble y con la legitimidad de ser un anhelo sinceramente colectivo.

Es lo que deseo sinceramente, ¡muy buena suerte y éxito a la Mesa Social Covid-19!

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