Aprendamos del cine: ¡trabajo en equipo y reconocimiento colectivo!

¿Quién se lleva los créditos? En el cine está claro qué hace y aporta cada uno. Eso es trabajo en equipo y reconocimiento colectivo.

Es muy probable que hayan escuchado preguntar “¿Quién se llevará los créditos?”, haciendo referencia a las personas que serán incluidas en la lista de quienes se les reconoce su esfuerzo por lograr un objetivo.

Sin embargo, casi nadie se queda a “leer los créditos” cuando termina una película en el cine —que paradoja. Por supuesto que el equipo que participa en una producción cinematográfica lo sabe y sin duda no debe ser muy alentador. Son tantos roles, en torno a 50, que parecen interminables; entre el productor, productor ejecutivo, director, asistente de dirección, director de fotografía y otros menos conocidos, como el que sostiene la pizarra al inicio del rodaje de cada escena, el coordinador general FX que usa efectos para crear atmósferas, o el coordinador de extras que consigue y llama a diferentes personas adicionales para la grabación y toma su datos, etc.

Una de las primeras grandes producciones que incluyeron la lista interminable de nombres y roles o créditos, fue “La vuelta al mundo en ochenta días” (1956), cuya secuencia de créditos finales duró alrededor de siete minutos. Algo parecido ocurrió con la película “Superman” (1978), con una secuencia de casi ocho minutos. Más reciente está la película “Cloverfield” (2008), cuyos créditos fueron de unos 12 minutos, lo que es proporcionalmente enorme considerando su duración de solo 73 minutos.

Quien haya podido estar en un estudio de grabación o locación, habrá notado que cada persona del equipo tiene una posición y responsabilidad muy específica en el rodaje, que no se puede sustituir por nadie. Hay solo una persona en cada posición y en otro caso, se especifica su orden como por ejemplo, primer o segundo asistente.

En cada escena, cada uno de estos roles se ejercen con completa autoridad y convicción, cada uno está preparado y atento para realizar, en cada momento, lo que le corresponde solo a él o ella.

En este ambiente de trabajo, nadie puede poner en duda su autoridad en el rol, y si así ocurriera, lo más probable es que se suspendería la grabación hasta que se den las condiciones propicias de respeto y validación a cada rol.

Conciencia sobre el aporte de cada uno

A mi juicio, gracias a que estos equipos de trabajo tienen clara conciencia del valor del aporte de cada uno, la creación de un filme les permite generar nuevos conocimientos, tomar decisiones a nivel grupal, ejercitar la capacidad de expresar ideas, sentimientos y generar un mensaje con propósito, con impacto en la cultura local o universal.

Sin embargo, aún no existe un Oscar al mejor equipo de trabajo de una película, que incluya a todas las personas que hicieron bien cada tarea en su momento y desde su posición. Cada año vemos que las categorías premiadas con el Oscar son individuales, como actor o actriz principal o de reparto, mejor director u otros referidos a la música, vestuario, fotografía etc.

Es posible que si se recibe el premio a la mejor película, todo el equipo se siente reconocido al momento que el director y algunos actores “suben” a recibir el premio.

Creo que en muchos ámbitos de la vida, del trabajo en particular y de nuestra convivencia en general, no vemos los esfuerzos colectivos y nos quedamos con las felicitaciones que se hacen a los cargos llamados “principales”. Tenemos mucho que aprender a pensar y actuar con la sensibilidad necesaria para declarar el reconocimiento colectivo por lo que logramos juntos y así también celebrar juntos.

Lee aquí sobre el curso online “Equipos de Alto Desempeño” de Clase Ejecutiva UC.





Artículos más recientes del autor