Papa Francisco: liderazgo y abusos sexuales

Desde el próximo 1 de junio 2019 se comienza a aplicar, por un período de prueba de 3 años, la normativa e instructivo que el Papa Francisco firmó a principios de mayo, donde se especifican las acciones necesarias para prevenir y denunciar los casos de abusos sexuales que ocurran en la Iglesia Católica.

Lo primero que deduzco de esta decisión del Papa es que ahora no basta con que la prevención y la denuncia sean obligaciones morales, sino que además deben ser obligaciones legales y en cumplimiento con las leyes estatales de cada país.

En mi opinión es pertinente preguntarnos: ¿Por qué no basta con el imperativo moral en la Iglesia Católica y se tengan que dar instrucciones precisas para prevenir una conducta moralmente condenable?

Tan precisas deben ser la instrucciones, que el art.1 de la normativa indica que el ámbito de aplicación corresponde a cuando se “obliga a alguien, con violencia o amenaza o mediante abuso de autoridad, a realizar o sufrir actos sexuales; realizar actos sexuales con un menor o con una persona vulnerable y producir, exhibir, poseer o distribuir, incluso por vía telemática, material pornográfico infantil, así como recluir o inducir a un menor o a una persona vulnerable a participar en exhibiciones pornográficas”.

El liderazgo que han ejercido los Papas en la historia de la Iglesia Católica ha tenido una fuerte relevancia e influencia gracias a su sólido marco valórico, por esto me pregunto, ¿qué valores sustentan dicha normativa y el liderazgo del Papa hoy?

5 valores esenciales

A mi juicio, existen 5 valores esenciales para el ejercicio del liderazgo en cualquier organización: Humildad, generosidad, autenticidad, respeto y compromiso.

Veamos si la normativa del Papa, para prevenir y denunciar abusos sexuales en la Igesia Católica, cuenta con evidencias claras de que estos valores están presentes en su liderazgo hoy:

1. Humildad: Este texto es uno de los documentos pontificios que el Papa, en el ejercicio de su rol puede emitir, llamado “Motu proprio”, y que corresponde a un documento que promulga una ley particular que modifica y perfecciona la Constitución apostólica de la Iglesia católica. Es por lo tanto, un reconocimiento claro, por propia iniciativa y autoridad que el Papa hace, respecto a que en la Iglesia Católica deben cambiar conductas concretas y de manera transparente. No hay más ambigüedades ni evasiones cómplices que tanto daño han hecho.

2. Generosidad: Sin duda que el Papa ha abierto nuevos espacios de diálogo, de encuentros inéditos con víctimas de abusos sexuales, envío de misiones especiales como la del obispo Scicluna a Chile, de búsqueda de un acercamiento genuino para escuchar y reconstruir confianzas. La normativa en cuestión, recoge y se sustenta en estas experiencias lideradas por el Papa.

3. Autenticidad: En mi opinión, el Papa es profundamente fiel a sí mismo; lo que muchas veces ha implicado arriesgar su credibilidad, influencia y adhesión. Sin embargo en el último tiempo, ha demostrado coherencia entre su discurso privado y público con las decisiones que toma. Al respecto, la normativa especifica con mayor precisión los procedimientos de denuncia y rapidez a la hora de abrir y cerrar una investigación, lo que es un sello del Papa por generar prontamente lo cambios necesarios.

4. Respeto: Con la normativa, las víctimas y denunciantes no volverán a ser vistas con prejuicios, ni tratadas con discriminación sufriendo represalias, ya que se les respetará su derecho por denunciar y hablar con quienes deseen de manera privada o pública. Además que tendrán disponibles los medios para ser asistidas con apoyo médico, psicológico y espiritual.

5. Compromiso: Finalmente, este valor está en el corazón de la normativa, ya que también aborda “Acciones u omisiones dirigidas a interferir o eludir investigaciones civiles o investigaciones canónicas, administrativas o penales, contra religiosos.”, lo que demuestra que el liderazgo del Papa ha visto la posibilidad de ampliar su compromiso para prevenir estas situaciones.

Mayor coherencia valórica

Aún quedan algunos dolorosos recuerdos de su última visita del Papa a Chile en enero de 2018, teñidos por sus indolentes comentarios que lo llevan prontamante a pedir perdón por las “graves equivocaciones de valoración” con relación al obispo Juan Barros, acusado de encubrir abusos sexuales.

Han pasado muchas cosas desde aquellos días y hoy nuevamente me pareció pertinente compartirles esta reflexión en torno a los valores en el ejercicio de liderazgo del Papa. Hoy veo mayor coherencia valórica y por tanto un estímulo para estar atentos y activos en la práctica de liderazgo con acciones fundadas en valores al servicio de propósitos que trascienden.

Pregunta: ¿Cuál es tu mapa valórico para ejercer el liderazgo hoy?





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