¿Mentalidad de crecimiento o fija?: cuál domina en tu organización

mentalidad de crecimiento, mentalidad fija, Carol Dweck

La buena noticia es que se puede llegar a tener una mentalidad de crecimiento en las organizaciones donde domina la fija.

Para el diseño de una propuesta de valor de bienestar organizacional, es importante conocer acerca de la motivación laboral y de cómo esta puede influir en los resultados de una empresa.

Una teoría motivacional que aborda la idea de mindset o mentalidad propuso la doctora Carol Dweck¹, quien reconoció dos tipos de mentalidades: mentalidad fija y mentalidad de crecimiento.

Mentalidad fija

En la mentalidad fija, las personas piensan que la inteligencia es estática, y por ello, en vez de desarrollarla tienden a evitar nuevos desafíos, abandonan los obstáculos fácilmente, ven el esfuerzo como algo infructuoso, tienden a desestimar las críticas y ven el éxito de los demás como una amenaza. Como resultado, se pueden quedar debajo de su potencial de desarrollo.

Mentalidad de crecimiento

En tanto, las personas con mentalidad de crecimiento piensan que la inteligencia se puede desarrollar, y por ello tienden a aceptar los desafíos, perseverar ante los obstáculos, ven el esfuerzo como un camino de perfección, aprenden de las críticas y se inspiran con el éxito de los demás.

Como resultado, pueden alcanzar niveles cada vez más altos, lo que les otorga un sentido de libertad. Lo interesante, es que, según la investigadora, la mentalidad de crecimiento se puede desarrollar.

La mentalidad fija puede limitar el poder alcanzar ciertos logros, llenando la mente de pensamientos limitantes y convirtiendo a otros en jueces en vez de aliados.

La poesía

En mi experiencia personal, desde muy joven me gustó la poesía, y cuando empecé a escribirla, sentía que mis poemas eran de muy mala calidad. Sin embargo, no cejé en mi empeño y seguí escribiendo hasta que en algún momento sentí que había algunos poemas que podían formar parte de un libro. Finalmente, ese libro fue el primero de muchos².

Sin detenerme a calificar si la poesía que escribo es buena o mala, me he permitido desarrollar un medio de expresión que me satisface, y que hace algunos años, no habría pensado posible.

Los deportes

En otro ejemplo, siempre había pensado que no tengo habilidad para los deportes, una mentalidad muy fija. Sin embargo, cuando estaba en la universidad, como parte de la malla curricular, ingresé a un curso donde se practicaba vóleibol. Pensaba que, dentro de todos los deportes que se ofrecían como alternativas, ese era el más fácil.

Mi sorpresa fue que todos mis compañeros de curso formaban parte de la selección de vóleibol de la universidad y que las exigencias eran mayores de lo que yo pensaba. No obstante, ya estaba inscrito y empecé a aprender. Me tenía que esforzar más que el resto para alcanzar un desempeño inferior, pero tener expertos alrededor, aceleró mi aprendizaje. Entonces, seguí adelante, siempre con la idea de disfrutar más que de ganar, y así, alcancé logros que nunca habría pensado.

Los dos ejemplos, muestran que, partiendo de una mentalidad fija, se puede cultivar una mentalidad de crecimiento, si se postergan los juicios y se deja espacio para el trabajo duro y el aprendizaje de las técnicas necesarias.

¿Qué pasa con el éxito y el fracaso?

En la propuesta de la doctora Dweck, se muestran descubrimientos en relación con el éxito y el fracaso.

Quienes tienen mentalidad de crecimiento encuentran el éxito en:

  • Hacer las cosas lo mejor posible
  • Aprender, esforzarse y mejorar
  • Pensar que los contratiempos son inspiradores y muy instructivos para seguir adelante
  • Considerar que los fracasos son movilizadores de aprendizaje
  • Hacerse cargo del proceso que lleva al éxito. Si fallan, volverán a intentarlo, sin necesidad de culpar a otros.

En cambio, las personas en mentalidad fija:

  • Quedan determinadas por los contratiempos y dificultades
  • La idea de perder los hace sentir que son menos especiales
  • Siempre buscan excusas para iniciar proyectos que pueden parecer complejos
  • Si fallan, buscan validarse en comparación con otros y en ocasiones los pueden culpar.

Mentalidad fija y mentalidad de crecimiento, Clase Ejecutiva UC

Mentalidades y los líderes de las organizaciones

En las organizaciones, los líderes con mentalidad fija a menudo tienen un ego muy grande, son controladores y tienden a promover una mentalidad fija en los demás. En cambio, aquellos líderes con mentalidad de crecimiento suelen escuchar, reconocer los méritos y apoyar. Un líder que quiera promover la mentalidad de crecimiento en su organización debe partir por revisar su propia mentalidad.

Escuchar las mentalidades en una organización puede ser de gran valor para saber hacia dónde se dirige esta. Analizar si se ha instalado una mentalidad fija, donde todo cambio es difícil, o una mentalidad de crecimiento, en la cual el cambio es aceptado y opera en beneficio de todos.

Los programas de bienestar organizacional pueden incorporar prácticas orientadas a desarrollar una cultura de cambio y superación; sin temor a los desafíos ni a los fallos, en ambientes de buenas relaciones y de mejora continua. Un entorno de mentalidad de crecimiento transmite que la organización quiere aprender.

Referencias:

¹Mindset, la actitud del éxito, Carol Dweck, 2006.

²Estudios de felicidad, poemas de Ricardo Nanjari, 2018.

 

Actualízate con el curso sobre bienestar y felicidad organizacional (online) de Clase Ejecutiva UC.





¿Te gustó? Inscríbete a nuestro newsletter

Artículos más recientes del autor