Los 7 desperdicios (mudas): ¿Qué hacer para solucionarlos?

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Los 7 desperdicios o mudas, en japonés, mayoritariamente son invisibles a los ojos. Obligan a revisar los procesos. Revisa dos ejemplos de desperdicios.

Cuando se habla de desperdicios, inmediatamente pensamos en algo que no sirve o lo que desechamos en la basura. Todas estas cosas son tangibles y hemos elegido eliminarlos conscientemente, pero hay otro tipo de desperdicio que, sin saberlo, está siempre presente en nuestros procesos, como un lastre invisible que obstaculiza su eficiencia y eficacia y para lo cual debemos desarrollar la habilidad de detectarlos y eliminarlos.

Para entender mejor este concepto hay que remontarse a los años 50 cuando Toyota era un incipiente negocio automovilístico. En ese momento Eiji Toyoda, director y luego presidente de Toyota Motor Company junto con varios directivos realizaron un viaje por plantas de Estados Unidos.

El objetivo era observar cuánto habían progresado sus sistemas de producción con relación a un viaje anterior realizado en 1926. Grande fue su sorpresa al observar que estos no habían cambiado mucho y que se podían observar una serie de fallas inherente a sus procesos.

Dos aspectos llamaron su atención: la gran cantidad de personas y equipos trabajando y realizando movimientos de un lado a otro y los altos niveles de stock de partes, piezas y productos finales en sus bodegas.

Nadie podía decir que esta gente no estaba trabajando duro para cumplir con los objetivos de la empresa. Sin embargo, para los visitantes lo observado significó un descubrir una serie de oportunidades para competir y superar a la industria estadounidense.

Desperdicios: Hay que eliminarlos para agregar valor; es un desafío constante

Uno de los principales aprendizajes es que el verdadero trabajo no es solo lo que se hace, sino cuánto valor agrega al cliente (ya sea interno o externo). De esta idea nace el concepto de “muda”, “desperdicio” en japonés. Esto significa que todas las acciones que realizamos se justifican si agregan valor para alguien (incluido uno mismo), si no es una pérdida de tiempo, de recursos, de energías, etc.

Producto de un análisis exhaustivo de sus procesos, lo técnico de Toyota identificaron 7 tipos de desperdicios:

  1. Sobreproducción
  2. Esperas
  3. Transportes de materiales, piezas, equipos en forma innecesaria
  4. Sobreprocesos
  5. Exceso de inventarios
  6. Movimientos innecesarios de personas
  7. Defectos o fallas

A estos desperdicios en los últimos años se ha agregado un octavo: no aprovechar el talento de las personas.

Dos ejemplos de desperdicios

Veamos dos ejemplos típicos de desperdicios. ¿Cuántas veces hemos visto que el layout de una instalación industrial sigue el criterio de división por funciones y no siguiendo el proceso? Esto provoca el traslado de partes y piezas de un lugar a otro, con un costo relacionado al uso de equipos rodantes (conductor, combustible, mantención) y con todos los problemas que puede generar la manipulación de los productos. ¿Cuánto valor agrega esta operación? Pues, bien… CERO.

Pensemos ahora en el procesamiento de una orden de compra en una empresa cualquiera, que requiere 5 o 6 firmas de personas, según un procedimiento interno. El acto de revisar el documento y firmarlo puede tomar unos pocos minutos pero los tiempos de traslado desde una oficina a otra pueden significar horas, días e incluso semanas. Nuevamente hacemos la pregunta ¿cuánto valor le agrega al cliente todo este trámite? Otra vez, la respuesta es cero.

¿Qué hacer ante los 7 desperdicios?

En este aspecto, es fundamental observar y analizar los procesos (de cualquier naturaleza) para identificar los desperdicios que existen y eliminarlos o reducirlos al mínimo. Cada minuto que ahorremos o cómo aprovechemos mejor nuestros recursos (que por definición son escasos) puede marcar una diferencia apreciable en nuestra competitividad y en el impacto positivo en los clientes.

En este aspecto la metodología Lean Six Sigma es un poderoso aliado para mejorar la forma en que hacemos las cosas, generando aumentos significativos en la productividad y en el logro de los objetivos y metas de la organización.

Al respecto, los invitamos a leer nuestro artículo anterior reciente: ¿Cómo crear valor en los procesos? 

También los invitamos a reflexionar y si quieren compartir en las redes sociales de Clase Ejecutiva UC sobre qué desperdicios observan en su día a día. 

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