¿Qué significa Lean Six Sigma?

lean six sigma, qué es lean six sigma, six sigma

Veamos cuál es el concepto básico detrás de Lean Six Sigma. En la organización enfocada en el cliente son cruciales conceptos como “sin grasa”, “desperdicio”, “agregar valor” y “variación”. 

De partida el título parece indicar que es una metodología muy compleja y propia de especialistas con conocimientos avanzados de estadística, pero no necesariamente es así.

A través de esta y las siguientes publicaciones en este blog, vamos a ir aclarando de qué se trata Lean Six Sigma. Su aplicación, con una cierta formación básica en temas de calidad, puede ser abordada por profesionales de diversas áreas y generar un importante impacto en la mejora de los procesos de una organización.

¿Qué es Lean?

En primer lugar, vamos a exponer el significado del concepto “lean”. Desde el punto de vista de su definición como adjetivo, “lean” quiere decir “delgado, flaco, sin grasa”. Si partimos desde esta idea básica, todo aquello que esté en su justa medida, sin excesos, le podemos asignar el adjetivo “lean”.

Si llevamos lo anterior al ámbito de los procesos, podríamos partir diciendo que estos podrían ser calificado como “lean” si tienen las actividades justas y necesarias para cumplir con sus propósitos, haciendo un uso efectivo (alcanzando sus objetivos) y eficiente de los recursos disponibles.

Todo lo demás, es decir, aquellas acciones innecesarias, que no apunten a los objetivos y que implique un deficiente uso de los recursos, no tienen cabida. Deben ser consideradas desperdicios y por lo tanto eliminadas.

Lean: ¿Qué es agregar valor?

El tema ahora es tener los criterios para clasificar a las actividades como desperdicios, y aquí surge la idea de “agregar valor”. Vamos a decir que una actividad “agrega valor” cuando aporta a la satisfacción del cliente final. Sin perder de vista ni renunciar al eficiente uso de los recursos.

Debemos recordar que entre una organización y sus objetivos están los clientes. Ellos, al preferir y adquirir o utilizar sus productos y/o servicios, permiten a esta cumplir con su misión y alcanzar su visión.

Si lo que hacemos o fabricamos, mediante un conjunto de actividades lógica y eficientemente relacionadas para cumplir los objetivos (definición de proceso), satisface a nuestros clientes, entonces estas agregarán valor.

Lean: ¿Cuándo se producen desperdicios?

No obstante, si observamos con atención y analizamos los procesos de una organización usualmente nos encontramos con quehaceres, tareas y ocupaciones que se realizan por diversos motivos. Por ejemplo, son parte de la cultura organizacional, es una práctica originada por una contingencia y se transforma en permanente, error de diseño, etc.

Estas actividades no tienen ningún impacto o solo un aporte menor en la satisfacción del cliente final. Ahora bien, todas ellas utilizan recursos (humanos, materiales, financieros, etc.) que son parte de los costos del producto y/o servicio.

También dichas tareas ralentizan el proceso, ya que implican un tiempo de ejecución que afecta los tiempos de ciclo. Y, por lo tanto, la oportunidad en que el cliente pueda recibir el resultado del proceso. Entonces vamos a llamar “desperdicio” a toda actividad que no añada algún tipo de valor al producto o servicio final.

¿Qué significa Six Sigma? El concepto básico

La búsqueda permanente por mejorar y alcanzar altos estándares de desempeño que permitan a las organizaciones ser competitivos en el cumplimiento de su misión hace que los modelos de gestión evolucionen e incorporen nuevos conceptos.

Estos últimos apuntan a la disminución de los defectos que se traducen en menor calidad, mayores costos y en general todos aquellos factores que afectan la posibilidad de satisfacer a los clientes.

En esta línea y con el propósito de disminuir al máximo los defectos de un proceso, causado por la variabilidad de estos, nace la estrategia Six Sigma.

Sigma, la letra de la variabilidad

Recordemos brevemente que la letra griega “sigma” (σ) se utiliza en estadística para representar la desviación estándar de una variable aleatoria sobre una población.

Este parámetro nos permite cuantificar la variación de la variable (valga la redundancia) con respecto a la medida de tendencia central como es la media o promedio poblacional.

Dos variables pueden tener la misma media, pero distinta desviación estándar lo que indica que, aquella con mayor σ tiene más alta variación con respecto a su media. En otras palabras, en la práctica equivalente a decir simplemente que tiene mayor variación. Lo anterior se puede relacionar con el concepto de “precisión”.

Six Sigma

El nivel de sigmas que tiene un proceso es una forma de describir qué tanto la variación del proceso permite cumplir con las especificaciones o requerimientos de un cliente.

Algo equivalente podemos pensar en procesos ligados a servicios. Por ejemplo, pensando en indicadores tales como tiempo de espera de clientes, proporción de formularios llenados incompletos o con fallas, tiempo de ejecución de un trámite, etc.

¡Hasta pronto! Seguiremos abordando sobre Lean Six Sigma en los próximos artículos.

Actualízate con el curso sobre Lean Six Sigma para servicios (online) de Clase Ejecutiva UC. 





¿Te gustó? Compártelo en tus redes

Artículos más recientes del autor