El Empire State: ¿Sabías que fue precursor del IPD?

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El Integrated Project Delivery, IPD, propone una gestión colaborativa para desarrollar proyectos. ¡El Empire State se levantó en 410 días!

Con sus 102 pisos, el Empire State Building, el icónico edificio de Nueva York fue construido en 1929 en un plazo total de solo 410 días. Un record difícil de igualar aún hoy, con todo lo que ha progresado la industria de la construcción. ¿Qué podemos aprender de esta notable obra de ingeniería?

De acuerdo con el arquitecto-historiador Carol Willis, hay dos razones principales que explican la extraordinaria velocidad de construcción alcanzada.

Trabajo en equipo

La primera fue el “trabajo en equipo” de todos los involucrados en el proyecto, que significó un trabajo altamente colaborativo entre los arquitectos, ingenieros, contratistas y los dueños, para planificar y resolver, proactivamente, los grandes y pequeños problemas que a diario surgieron durante la construcción y que hizo aflorar el genio organizacional de los constructores.

Estas mismas características se encuentran presentes en los proyectos que son catalogados como exitosos. El equivalente actual de estos conceptos es lo que propugna la filosofía de administración de proyectos denominada IPD (Integrated Project Delivery) que consiste precisamente en lo que llevó al éxito al proyecto del Empire State.

Esto es, un liderazgo claro y eficaz del equipo del dueño y un trabajo colaborativo intenso de todos los participantes en el proyecto (arquitectos, ingenieros, contratistas y subcontratistas) cuyo foco es el construir el mejor proyecto en términos de calidad, plazos y costos.

Entrega justo a tiempo

La segunda, y no menos relevante circunstancia, es el concepto conocido como “Just in time delivery” (entrega justo a tiempo), el mismo que catapultó la productividad y eficiencia de Toyota en la fabricación de automóviles.

La cadena de suministros de la construcción del edificio se preocupó de cumplir con esta filosofía, “justo a tiempo”, que permitía mantener en la obra solo el inventario necesario, utilizando eficientemente los reducidos espacios de almacenaje disponibles en el sitio de la construcción (en el corazón de Manhattan).

Asi entonces, muchos de los componentes estructurales y arquitectónicos fueron prefabricados. Las estructuras de acero fueron fabricadas en Pittsburgh y transportadas por tren hasta el centro de Manhattan. Del mismo modo se transportaron los diez millones de ladrillos de las fachadas.

Proyecto innovador

En esencia, el proyecto fue exitoso porque utilizó conceptos y metodologías innovadoras para la época. En la actualidad la industria de la construcción tanto internacional como la chilena han sido lentas en adoptar y aplicar conceptos de innovación. A pesar de contar con métodos sofisticados como el BIM, los que no son utilizados a plena capacidad.

Hoy está claro que, por diversas razones, no sería posible replicar la hazaña de los 410 días, como tampoco sería aceptable repetir las 14 fatalidades que sufrió el proyecto. Sin embargo, sí es posible recurrir a los conceptos que hemos comentado y propiciar el empleo de más tecnología en los procesos constructivos para mejorar la productividad, disminuyendo costos y plazos.

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