Ventas: ¿Por qué ser un vendedor “ocionarap”?

Escrito por : Damián Campos
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En ventas es mucho mejor ser un “ocionarap”, es decir, un paranoico al revés. Un “ocionarap” es el vendedor más optimista del mundo, espera siempre lo mejor.

Lo bueno de la vida está esperando por nosotros, para encontrarlo, tenemos creer que existe. Lo mismo ocurre en ventas.

Un paranoico es una persona que cada mañana despierta muy asustada porque sufre un profundo patrón de desconfianza de todo y de todos. Un paranoico advierte un enorme peligro en cada acción, en cada persona y en cada circunstancia de la vida. Un paranoico lo pasa mal.

Si bien sus temores rara vez se cumplen, efectivamente detectan más riesgos y amenazas que el resto, y eso es lo que precisamente estaban buscando.

¿Por qué los paranoicos detectan más peligros? Porque los están buscando permanentemente. Es una obsesión, su cerebro está enfocado casi exclusivamente en eso y con la práctica se vuelven expertos. Y mientras más veces tienen razón, más se refuerza su paranoia.

La gran mayoría de las veces, los temores y amenazas son infundados, pero a ellos(as) ese hecho no les parece afectar, su memoria es selectiva y van a recordar con más fuerza aquellas veces en que sí tuvieron razón. Así, de esta forma, se construye una historia que acentúa su creencia inicial, en un proceso que se refuerza y del cual es difícil salir.

Ventas: ¿Y si fuese al revés?

Si, por el contrario, nuestra mente anduviese obsesivamente buscando oportunidades, detectaría muchas más. Si tuviésemos un profundo patrón de confianza, haríamos más llamadas, asistiríamos a más reuniones y siempre con una actitud inexplicablemente optimista.

Si cada mañana tuviésemos el pálpito que nos aguarda una tremenda oportunidad, saldríamos obsesivamente a buscarla y, tal vez, por esa causa, la encontraríamos.

Si tuviésemos la profunda creencia inicial que cada nuevo prospecto será nuestro mejor cliente. Si nos invadiera una inexplicable sensación de optimismo, pensando que la próxima será la mejor venta de nuestra vida. Si tuviésemos una certeza en el éxito de nuestra carrera comercial, entonces abordaríamos a todos los prospectos como si fueran nuestro mejor cliente y saldríamos todos los días a trabajar con un entusiasmo inusitado.

Ocionarap”, un paranoico, pero al revés

Un “ocionarap” es el vendedor más optimista del mundo, espera siempre lo mejor y tiene una profunda esperanza en que todo va a resultar fantástico. Sin duda no todos los prospectos resultarán en grandes clientes, no todas sus llamadas tendrán éxito, pero a él(ella) no le importa, la memoria de un “ocionarap” es selectiva y solo recordará aquellas llamadas y reuniones exitosas. Y son precisamente esas historias las que le animarán a seguir adelante, cada día con más fuerza, y así estará atrapado en su historia de éxitos.

Vendedores que no venden

Entramos a una tienda y ningún vendedor se acerca, y si lo hace, dice que todo es muy caro y no nos atiende. En este caso, el vendedor cree que la persona no va a comprar, que solo anda paseando o no tendrá el dinero suficiente.

Con esta actitud, muchas veces se equivocan, pero nunca se enteran, porque esos clientes compran en otra tienda y así los vendedores promedio persisten en su conducta por la falta de feedback.

Un vendedor “ocionarap” interpretará la misma situación como una real oportunidad de venta y pondrá todo de su parte por atender bien al cliente y al final del mes, aunque no acierte siempre, logrará vender mucho más que el promedio.

Nuestra mente tiene percepción selectiva y encuentra en abundancia lo que anda buscando. Si nuestras creencias son fervientemente optimistas lograremos vender mucho más que el promedio.

No hay lugar al pesimismo, necesitamos programar nuestra mente y volvernos “ocionarap” de las ventas y aprender a ver lo bueno del mundo, de las personas y de la vida.

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Damián Campos
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