¿Tiene una presentación importante? Cuatro claves sobre la vestimenta


El objetivo de la vestimenta en una presentación es la neutralidad o, como dirían en el teatro, que nada “le robe escena”.

La vestimenta, a pesar de todo lo que se diga, influye en el éxito de una presentación. Donald Trump: traje azul, camisa blanca y corbata roja. Barack Obama con camisa a todas partes. Marine Le Pen, la candidata a la presidencia francesa, chaquetas, a veces con escote en V y blusa, otras sin cuello, igual a las de la presidenta Michelle Bachelet. No importa la corriente política, los líderes se visten igual.

  1. Piense en su recompensa. ¿Qué le gustaría a su audiencia? 
    Clarifique qué se espera de usted. El lenguaje profesional indica que los hombres deben ir con chaqueta y corbata; las mujeres, con lo más cercano al traje sastre. El objetivo de la vestimenta es la neutralidad o, como dirían en el teatro, con nada que “le robe escena”.

Aunque no le gusten las formalidades, el sentido común indica que si quiere ser persuasivo no es bueno ir de “original” por la vida. Lo importante es agradar a la audiencia.

  1. No cambie su personalidad. Comodidad y seguridad ante todo.
    Su elección de vestuario no es un disfraz. Lo importante es que refleje, a primera vista, su personalidad. Elija una tenida formal que le favorezca. Si es sin corbata, que la camisa y la chaqueta sean especialmente bien cortadas y combinadas. Si es mujer y prefiere los pantalones a las faldas o viceversa, no importa siempre y cuando prime la sencillez. Cuidado con los zapatos: que no sean muy llamativos.
  2. Una fotografía, mejor que el espejo.
    Un error común es creer que la representación que nos da el espejo es real ¡No es cierto! El espejo nos entrega una combinación de lo que creemos que somos y la realidad.

Para saber realmente cómo lo perciben los demás pida que le saquen fotografías. También es bueno tener el video de la presentación. No hay mejor crítico de sí mismo que usted.

  1. Proporciones más que moda.
    La moda es un negocio que mueve millones. Trabaja con los límites. Los rompe y propone cambios. Es mejor pensar en armonía, en proporciones. La base de la cirugía estética está en volver simétrico lo que no lo es.

Vitrubio nos enseñó que si nos ponemos de pie con los brazos estirados, el largo desde la cabeza a los pies debe ser el mismo que desde los dedos de una mano a la otra. Da lo mismo si se es alto o bajo. Por ejemplo, el busto debe tener los mismos centímetros que las caderas, efecto que la ropa puede lograr.

Bonus para complementar

Estos cuatro puntos sobre vestimenta compleméntelos con el siguiente bonus:

Profesional ante todo.
No ofenda ni escandalice. Son efectos que se pueden convertir en defectos. Un buen presentador llegará con antelación. Revisará que su PPT funcione y que el sonido esté ajustado. Examinará el escenario y probará el micrófono. Se dará un tiempo para concentrarse. Repasará su inicio y su final, respirará profundo. Una sonrisa y… ¡Adelante!

Los invito a comentar: respecto de la comunicación no verbal de los oradores, vestuario y escenario, ¿qué lo distrae?