Sociocracia 3.0: Gestión dinámica para las organizaciones

El modelo de Sociocracia 3.0 considera siete principios transversales para la gestión de equipos ágiles.

La sociocracia fue planteada por primera vez en 1851 como un modelo alternativo a la democracia, gobierno de las masas con privilegio de voto. Proviene del latín socius y cracia, que quiere decir gobierno de los socios/amigos. Hoy, la llamada Sociocracia 3.0 se refiere a la gestión ágil de los equipos .

Este modelo considera siete principios transversales:

1. Efectividad: Consiste en invertir tiempo solo en aquello que nos acerca a nuestros objetivos. Implica evitar o eliminar el exceso de información, la sobreargumentación y la falta de foco, en pos de mantener un alto estándar de logro y resultados.

2. Consentimiento: Es la base de la toma de decisiones de acuerdo a este modelo. El consentimiento ocurre cuando hay ausencia de objeciones, es decir, razones justificadas por las que la decisión pudiese poner en riesgo el flujo de valor.

Cuando existen objeciones para tomar una decisión, estas son escuchadas y su aporte integrado a la decisión. De esta manera logramos que todos los afectados por tal decisión tengan el espacio de objetar justificadamente e influir en el acuerdo.

Aunque una objeción pueda parecer un impedimento, cabe en nosotros ver y sacar provecho del valor que guardan en sí. No se trata de detener la decisión, se trata de mejorarla.

3. Equivalencia: Resguarda que todos los afectados por una decisión, tengan el poder para objetarla y aportar al acuerdo. Implica también que todas las objeciones tienen el mismo peso independiente del rol o jerarquía del objetante.

4. Accountability: Tiene que ver justamente con el compromiso que implica ser parte de la formulación de propuestas y toma de decisiones. Este principio postula que dado que las personas participan en estos procesos, debe existir en ellas el nivel de accountability suficiente para mantener y cumplir los acuerdos que establecen.

5. Empirismo: Busca que el conocimiento se construya sobre la base de la experiencia y no a las suposiciones. Esto implica también la constante reevaluación y aprendizaje del acuerdo para evolucionar constantemente las decisiones y acciones.

6. Mejora continua: Guarda mucha relación con el principio anterior, ya que promueve que a partir de la evidencia empírica que aparece en la experiencia, las personas o equipos puedan aprender y redirigir sus decisiones hacia nuevos espacios de mayor efectividad. Este principio también implica que la evolución es mejor que la revolución; es decir, nos invita a que en lugar de destruir aquello que existe, tomemos aquello que sí funciona y lo mejoremos.

7. Transparencia: Plantea que, dado que todas las personas pueden participar en las propuestas y decisiones, toda la información es libremente accesible para todos. La confidencialidad requiere consentimiento. Este principio promueve que los miembros del grupo tomen decisiones con respaldo, referencias y argumentos.

Organizaciones como organismos vivos

Sociocracia 3.0 parte de la premisa que las organizaciones son como organismos vivos, por lo que podríamos decir que cada integrante actúa como un terminal nervioso de la misma, detectando y percibiendo múltiples tensiones que pueden provenir desde dentro o fuera del organismo.

Todas las personas sentimos tensiones, pero en contextos organizacionales tradicionales, no todos tenemos el poder o la atribución para declararlas.

En Sociocracia 3.0, sentir, detectar y declarar las tensiones es parte central de darle vida y retroalimentación al sistema, permitiendo que la capacidad adaptativa, y por lo tanto, las posibilidades de seguir desarrollándose, se incrementen.

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