Modelo de liderazgo total: ¿cuáles son sus pilares?

liderazgo total, Stewart Friedman

Revisemos los tres pilares del modelo de liderazgo total, que plantea Stewart Friedman.

El modelo de liderazgo total que propone Stewart Friedman genera resultados, no es una abstracción sino un método estructurado para producir resultados medibles. Es un método que cuenta de tres partes: ser auténtico, actuar en forma integral y crear innovación.

Modelo de liderazgo total

1. Ser auténtico

El primer paso en el desarrollo del liderazgo total es ser una persona auténtica. Al ser una persona real, le da la fuerza para hacer aquello que desea, sacando los recursos de todas las partes de su vida y con la certeza de que se está creando valor para uno mismo, su familia, su negocio y su mundo.

Si se vive así, las acciones de cada día no solo se ajustan a los valores personales, sino también a los valores de los grupos a los cuales pertenece. A través de una continua observación y reflexión, uno conoce sus prioridades, sus fortalezas y debilidades.

Se aumenta el compromiso con las metas comunes al conversarlas en forma directa y honesta con las personas que más le importan, con lo cual la responsabilidad por el logro de dichos objetivos se hace mutua.

En el método propuesto , en esta primera etapa, se examina lo que significa para cada uno ser auténtico, se clarifica lo que es importante, cómo los eventos cruciales del pasado han influido en su persona, sus valores y aspiraciones.

También se revisa la importancia relativa que tiene cada una de las cuatro áreas de la vida (trabajo, hogar, comunidad y uno mismo), cuánto tiempo y atención le dedica a cada una de ellas, cuán satisfecho se encuentra con ellas y cómo las metas que persigue en cada área se alinean entre sí. Al final, se trata de reconocer lo que realmente le importa a cada persona.

2. Actuar integralmente

El segundo paso del modelo propuesto es actuar integralmente. Al hacerlo, se satisface el anhelo de unión y coherencia entre las distintas partes de la vida. Los líderes exitosos toman con responsabilidad el reconocimiento y respeto del valor que tiene cada aspecto de la vida.

Son capaces de alinear los intereses de diferentes personas con el fin de obtener el apoyo necesario para el logro de las metas comunes. En este sentido, cultivan redes sociales y alianzas que le dan apoyo para obtener resultados significativos.

En esta segunda parte del método, se explora cuáles son las personas que realmente le importan, se les identifica y se revisan las expectativas mutuas que se tienen. Al reflexionar acerca de cómo estas expectativas del desempeño se afectan unas a otras, se toma conciencia, quizás por primera vez, de cómo las relaciones centrales en la vida constituyen un sistema interdependiente.

A partir de ahí, se analizan las formas de comunicación usadas habitualmente para relacionarse con estas personas y se preparan diálogos para llevar a cabo con cada una de ellas.

Estos diálogos le permitirán verificar las suposiciones de cada uno y ver la realidad con los ojos del otro. Posiblemente, esta parte es la más desafiante de todo el programa de desarrollo y, también, la que más recompensas proporciona.

Habiendo pasado por las etapas anteriores y teniendo una perspectiva más clara de lo que realmente le importa, se llega a la parte que, probablemente, uno puede disfrutar más; el ser creativo.

3. Crear innovación

El tercer paso del modelo es crear innovación. Actuar en forma creativa le permite adaptarse a nuevas circunstancias, le da la confianza para tratar nuevas maneras de hacer las cosas y lo mantiene vital. Los líderes exitosos, continuamente, repasan las formas en que se logran las metas y mantienen la orientación a la tarea, dando a la vez flexibilidad.

Tienen la audacia de experimentar con nuevos argumentos y herramientas de comunicación, con el objeto de satisfacer las expectativas de las personas que dependen de ellos. Se trata de un proceso en el que se sirven tanto los intereses propios como los de su grupo, lo que deriva en una situación “ganar-ganar”.

Finalmente, se revisa lo que se ha aprendido, se evalúa el impacto de los experimentos que ha diseñado para mejorar el desempeño, y se determina lo que sirvió, lo que falló y por qué. En este punto se evalúa cuál es el efecto que esto tiene en las distintas áreas de la vida.

En la aplicación de este modelo de liderazgo total de Stewart Friedman, el coach juega un papel muy importante, como veremos en un próximo artículo.

 

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Nureya Abarca

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