La mejor noticia: ¡Se viene Quebrada Blanca 2… ¡y 3!

Quebrada Blanca 2 será un megaproyecto de US$ 5.000 millones, motor de desarrollo para Tarapacá y Chile.

El Comité de Ministros nos dio la mejor noticia minera de esta semana (julio 2019): ratificó la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto Quebrada Blanca Fase 2. Con ello, más la venta por parte de Teck del 30% de esa operación minera y el acuerdo reciente para su financiamiento con Sumitomo, queda el camino despejado para el desarrollo de uno de los proyectos más importantes en la cartera de inversiones mineras de los últimos tiempos, de Chile y del mundo.

Los dueños de Quebrada Blanca —Teck Resources de Canadá (60%), Sumitomo de Japón (30%) y la estatal chilena Enami, que mantiene su participación de 10% sin necesidad de inversión—, desarrollarán un megaproyecto cuyo costo de capital se aproxima a los US$5.000 millones.

El proyecto Quebrada Blanca 2 asume una vida útil de 28 años, y consiste principalmente en la construcción de una planta concentradora, un tranque de relaves, sistemas de transporte vial, de concentrado, de agua y electricidad, un puerto y una planta de desalinización de agua de mar que proveerá a la faena minera situada a 4.400 metros sobre el nivel del mar. Todo ello implicará la profundización del rajo actual hasta superar los 700 metros.

La vida útil de la inversión —como decíamos 28 años— tiene adicionalmente un gran potencial futuro también, puesto que considera la utilización de menos del 25% de las actuales reservas y recursos del yacimiento minero.

Comienza estudio de Fase 3

Por ello, Teck ha anunciado desde ya el lanzamiento de los estudios para el proyecto “Quebrada Blanca Fase 3”, que podría convertir a esta faena en una de las cinco mayores productoras de cobre del mundo, más que duplicando su producción proyectada en la Fase 2 (300.000 toneladas por año, procesando aproximadamente 150.000 toneladas diarias de mineral).

Teck ha dicho también que la principal restricción para este procesamiento y producción adicionales de Quebrada Blanca es la capacidad del depósito de relaves.

Como se ve, los chilenos, y particularmente los habitantes de Tarapacá, contarán en adelante con un nuevo motor de inversión y desarrollo que permitirá a Chile incrementar su producción de cobre, y avanzar en el objetivo de mantener la participación en el mercado del cobre de mina, que hoy alcanza un 28%.

Además, hay varios aspectos del proyecto que son de por sí muy destacables, como el bombeo de agua desalada a 4.400 metros de altitud, inédito en Chile y probablemente en el mundo. Todo ello constituirá una fuente de desafío intelectual, ingenieril, medioambiental y de relacionamiento comunitario —incluido el indígena— que le viene muy bien al ecosistema de innovación minero.

Tema clave: los relaves

Mención adicional merece, en este sentido, también la perspectiva de crecimiento de la Fase 3, cuyo principal desafío será el depósito de relaves: en este ámbito hay un universo de trabajo que se ha vuelto clave para la minería chilena y mundial.

Son varios, y en número creciente, los yacimientos cuya limitación para su explotación óptima es precisamente el depósito seguro y responsable, social y ambientalmente, de sus relaves.

En ello Chile está bien posicionado y está haciendo, desde hace cinco años, un esfuerzo público y privado inédito al amparo de la Hoja de Ruta de la Minería Chilena de la Corporación Alta Ley.

El Estado, las universidades, proveedores y empresas mineras, estamos trabajando en la estabilidad física y química de estos depósitos, en su monitoreo remoto, en la identificación y recuperación de elementos de valor y la habilitación territorial innovadora, todo lo cual ha cristalizado en la Política Nacional de Relaves del Ministerio de Minería.

Se necesita, sin duda, avanzar también en formas futuras de minería sin relave, o con relaves espesados o filtrados que reduzcan la huella ambiental y social de la minería, y habiliten esos mega-yacimientos cuya principal restricción para su explotación es precisamente el tratamiento y disposición segura de estos residuos masivos.

Grandes desafíos pueden ser, a su vez, fuente de grandes oportunidades empresariales, de generación de conocimiento, know-how y experiencias de punta que debieran constituir la base del desarrollo de bienes servicios exportables que, a partir de nuestra principal actividad económica, nos permitan diversificar y sofisticar nuestra matriz económica.

Lee aquí sobre el curso online “Emprendimiento en la Minería” de Clase Ejecutiva UC.





Mauro Valdés
Artículos más recientes del autor