Estilos de aprendizaje: ¿Cómo aprender en equipo?

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Un equipo que integra cuatro estilos de aprendizaje (activo, teórico, pragmático, reflexivo) invariablemente rema de manera sincronizada.

En la clásica metáfora “remar todos para el mismo lado”, se supone sin pensarlo que se está remando en la dirección correcta. Sin embargo, sabemos que ese supuesto pone en grabe peligro al equipo si no se preocupa de chequear el rumbo de su embarcación. Es decir, se podría estar remando con mucha cohesión y coordinadamente hacia el acantilado.

Actualmente, quizás producto de la pandemia, vemos una creciente necesidad de los equipos por estar y sentirse alineados sin tener dudas de que todos están remando en la correcta y misma dirección. Se sufre y duele mucho cuando uno de sus miembros miente o engaña al equipo que confió en él o ella.

Estilos de aprendizaje de Honey y Mumford

Para que los equipos adviertan y tomen los resguardos de esta posible situación, es fundamental estar compuesto por miembros orientados al aprendizaje de una manera complementaria como los cuatro estilos descritos por Honey y Mumford (1992).

1. Activos

Son los que aprenden haciendo, necesitan “ensuciarse las manos” y sumergirse en cualquier tarea desde la puesta en escena. Su actitud hacia el aprendizaje es abierta, se implican al 100% y viven sin ningún tipo de prejuicio las nuevas experiencias.

Las actividades preferentes para transmitir conocimientos a este tipo de personas son los role-plays, casos prácticos, tormentas de ideas, simulaciones en terreno, etc.

2. Teóricos

A estos les gusta aprender qué teorías hay detrás de lo que hablamos, qué conocimiento sustenta aquello que decimos. Necesitan modelos, conceptos y estudios que apoyen y sustenten lo que escuchan. Les gusta analizar y sintetizar la información que reciben para elaborar una teoría lógica que llevarse con ellos.

Las actividades que más ayudarán a un equipo con miembros teóricos son: los modelos, estadísticas, las teorías, las citas, los estudios, etc.

3. Pragmáticos

Este estilo pone en práctica en el mundo real aquello que están aprendiendo, quieren saber la forma en la que el aprendizaje lo podrán llevar a su día a día. Los conceptos más abstractos o juegos de cualquier tipo tendrán una utilidad muy limitada a no ser que ofrezcan un amplio abanico de posibilidades de llevar a la práctica lo aprendido. Experimentan, prueban nuevas ideas, teorías y técnicas a ver si funcionan. Su forma preferente de aprender es mediante la visualización clara de la aplicabilidad de lo aprendido.

Tener tiempo para pensar y hablar con otros sobre las conclusiones, casos reales, solución de problemas y debates suelen ser de mucha ayuda para un equipo de trabajo con pragmáticos.

4. Reflexivos

Finalmente, estas personas aprenden mediante la observación y la reflexión sobre lo que ocurre. Puede ser que no les guste tanto meter las manos en la masa, y prefieran “mirar desde la barrera” y observar. Son ese tipo de perfiles que prefieren dar un paso atrás y tomar perspectiva para visualizar desde distintas ópticas y así poder elaborar conclusiones válidas que les sirvan.

Los reflexivos aprenden mejor mediante los cuestionarios, observando actividades, recibiendo feedback de otros o recibiendo coaching.

Estilos de aprendizaje para… remo sincronizado

Un equipo que integra estos estilos de aprendizaje invariablemente rema de manera sincronizada: cada remero realiza su palada con fuerza y de manera consistente con todos los demás, guiados por un timonel o líder, que tiene la responsabilidad de determinar el ritmo y el curso de acción, con una clara visión de destino y propósito común.

Pregunta: ¿A qué situación concreta podrías integrar los distintos estilos de aprendizaje en tu equipo de trabajo hoy?

 

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