¿Somos o no somos equipo?: la disciplina es clave

equipo, disciplina de los equipos

En el trabajo es clave que el equipo defina e implemente una “disciplina” clara, un modo propio de hacer las cosas, con su sello e identidad.

La entusiasta y popular expresión ¡Somos o no somos amigos! sirve para representar el natural interés de las personas por confirmar un vínculo específico.

¿Por qué nos hacemos esta pregunta al ser parte de un equipo de trabajo? Creemos que es porque deseamos construir una identidad colectiva con otros, con quienes nos aventuramos a conseguir un propósito y compartir valores.

En el trabajo es clave que el equipo defina e implemente una “disciplina” clara, un modo propio de hacer las cosas, con su sello e identidad.

Generalmente damos por garantizado que al decir “estamos todos remando para el mismo lado”, el equipo está alineado y por lo tanto el destino de ir remando juntos será satisfactorio.

Sin embargo, esta creencia es peligrosa para el equipo y la organización, ya que se pueden olvidar que, a cada momento, es fundamental mirar el rumbo definido y el destino deseado y así, no ir remando todos juntos al acantilado.

Disciplina de los equipos

La siguiente figura muestra el círculo virtuoso de la Disciplina en los equipos, partiendo por un sólido fundamento de Propósito.

Equipo, disciplina de equipos

Una narrativa coherente para dar evidencia de la Disciplina del equipo sería:

“En el equipo contamos con un propósito claro, lo que nos permite definir los objetivos estratégicos y traducirlos en iniciativas debidamente coordinadas y ejecutadas a través de planes de acción coherentes, para luego comparar sus resultados con las metas aplicando los KPI respectivos y así podemos evaluar el grado de nuestro cumplimiento, el cual lo analizaremos debidamente con los responsables en sus feedback de desempeño”.

En esta dinámica disciplinada con el Propósito común, el equipo va consolidando sus relaciones de confianza, cada uno sabe cual es su contribución y cómo el trabajo individual beneficia a otros para conseguir el logro colectivo.

Objetivos, planes de acción e iniciativas

A través de los Objetivos estratégicos, el equipo disciplinado consigue marcar los hitos en su rumbo hacia el destino deseado, sabiendo equilibrar capacidades y esfuerzos necesarios a la medida de estos objetivos.

Luego, con los Planes de Acción e Iniciativas, los equipos tienen mayor capacidad para focalizarse, asignar recursos responsablemente y hacer seguimiento a su ejecución.

Por otro lado, el lenguaje de los KPI (key performance indicator) o indicadores de gestión son la herramienta para medir y evaluar el logro de los objetivos. Pero cuidado, no confundir entre medir y evaluar.

En la Disciplina no basta con aplicar las métricas para medir. También es esencial contar con capacidades interpretativas adecuadas para evaluar, comparando los resultados con las metas o estándares. Y adicionalmente, proponer interpretaciones que dan fundamento a la evaluación.

Hasta aquí, la disciplina se ha puesto en práctica de manera consistente. Solo faltaría completar el círculo virtuoso con la conversación de Feedback del desempeño; y en esa instancia responder a la pregunta si somos o no somos un equipo.

Equipos: preguntas para reflexionar

Les dejamos las siguientes preguntas para reflexionar:

  • ¿Cómo se aplica la disciplina de los equipos en tu equipo de trabajo?
  • ¿Qué ha sido más efectivo para construir cohesión e identidad en tu equipo de trabajo?

Actualízate con el curso sobre equipos de alto desempeño (online) de Clase Ejecutiva UC. 





¿Te gustó? Inscríbete a nuestro newsletter

Artículos más recientes del autor