¿Cómo liderar una dinámica de brainstorming? Parte 3

Para que la sesión de brainstorming sea un éxito, por ejemplo, hay que recordar sutilmente a los participantes cuál es el foco.

Una buena sesión de brainstorming logra producir ideas concretas que podrían potencialmente ser útiles para el propósito que se busca previo a iniciar la reunión.

Es decir, convocar a una sesión de brainstorming deber tener un objetivo concreto, como resolver un desafío que está teniendo la organización.

Además, es importante aprovechar el potencial de cada uno de los participantes, ya que todos tienen experiencias y miradas distintas de la realidad. Esta diversidad es crucial para generar la mayor diversidad posible de ideas novedosas.

En los artículos anteriores vimos las primeras cuatro reglas para generar un ambiente propicio para una sesión de brainstorming (Los enlaces al final de este artículo). A continuación veremos dos más.

Muchas ideas, con foco

  1. Mantener el foco en el desafío:Una buena señal de que uno ha logrado configurar el estado de ánimo correcto para una buena sesión de brainstorminges que los participantes se hayan tomado en serio la misión de buscar la mayor cantidad de ideas novedosas y radicales. Es importante dejar que esta contribución colectiva fluya sin prejuicios y que todos se sientan que pueden liberar su creatividad sin tapujos.

Sin embargo, quien modere la sesión debe ocuparse de que el trabajo se mantenga dentro de las fronteras de lo útil. En otras palabras, si los participantes comienzan a generar ideas que no tienen ninguna relación con el objetivo de la reunión, quien la modere debe recordarles mantenerse enfocados en el desafío que los convocó.

Esta moderación del encuentro debe hacerse con sutileza, para evitar arruinar el estado de ánimo que se ha logrado hasta ese momento. Por ejemplo, los participantes pueden estar siendo muy productivos en su generación de ideas, pero en un ámbito irrelevante para la misión.

Si quien modera trata de hacerlo con demasiada agresividad, se puede llevar a un bloqueo cognitivo de los participantes. La idea es encauzar la energía, la creatividad y el entusiasmo del grupo hacia el desafío, sin arruinar la “onda” creada.

Sin diálogos paralelos

  1. Una conversación a la vez:Cuando los participantes comienzan a entusiasmarse y “agarran vuelo” con la dinámica, es muy común que dos o más subgrupos enganchen entre sí y empiecen a tener un diálogo paralelo al diálogo principal. Es producto del frenesí lúdico que se produce con una buena sesión de brainstorming. Sin embargo, es importante encausar estos diálogos paralelos hacia el diálogo principal.

El poder del brainstorming colectivo consiste en la construcción de nuevas ideas a partir de las ideas del otro. Por lo tanto, para maximizar el potencial constructivo de todos los participantes de la sesión es importante que todos puedan escuchar las ideas del resto.

Si hay dos o más conversaciones paralelas, entonces habrá personas que no podrán escuchar (ni construir sobre) las ideas de otros.

 

 





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