¿Cómo liderar una dinámica de brainstorming? Parte 2

“Vender helados a un esquimal” es una idea que en una sesión de brainstorming puede servir de semilla para otra completamente nueva.

El propósito de una sesión de brainstorming es inducir a que los participantes generen la mayor cantidad posible de ideas disruptivas. Una sesión exitosa es aquella que termina con una batería de ideas diversas, las que se posteriormente se pueden clasificar y evaluar.

Generar ideas diversas es crucial para encontrar mejores formas de hacer lo que siempre se ha hecho igual.

Típicamente, activar la capacidad creativa de las personas no es trivial. Los seres humanos tendemos a acomodarnos en las rutinas establecidas y a conformarnos con el mundo conocido. Por esta razón, generar el ambiente propicio para reactivar la parte creativa del cerebro es fundamental para lograr los objetivos del brainstorming.

En el artículo anterior vimos las primeras dos reglas para generar un ambiente propicio: definir claramente el tópico y sus fronteras, y diferir todo juicio. A continuación veremos dos más.

Ideas salvajes

  1. Alentar ideas salvajes:El temor al ridículo nos lleva a ser cautos en cuanto a lo que decimos en público. Este temor atenta directamente contra los propósitos del brainstorming, que es obtener la mayor cantidad de ideas disruptivas, sin importar si son absurdas.

Por esta razón, es fundamental que quien lidere la sesión de brainstorming establezca con claridad, antes de comenzar la sesión, que no existen “ideas malas”. Más aún, debe enfatizar que lo que se busca es justamente generar ideas “locas”.

Incluso, para motivar a los participantes a tomarse en serio este pedido, quien lidere puede activar el gen competitivo, declarando que “ganará la persona que genere las ideas más absurdas”.

Es importante entender que una idea que parezca absurda en un comienzo puede esconder el secreto de una excelente idea. Por lo tanto, es importante hacer los esfuerzos para evitar que los participantes sientan temor al compartir ideas que puedan ser consideradas absurdas.

Si algún participante se olvida de la regla y comienza a burlarse de la idea de otro participante, es fundamental que el líder intervenga rápidamente y recuerde a los participantes acerca de esta regla.

Las ideas de otros como semillas

  1. Construir sobre las ideas del otro:Los seres humanos tendemos a pensar dentro de un vecindario conceptual muy acotado. Es decir, nuestro pensamiento suele generarse a partir de un espacio cognitivo muchísimo más pequeño de lo que es posible.

Una de las gracias de las ideas “absurdas” de otros es que son como semillas que se plantan en zonas conceptuales muy alejadas de los vecindarios comunes.

Por lo tanto, es muy poderoso construir sobre las ideas de otras personas. Quien lidere la sesión de brainstorming debe motivar a los participantes considerar las ideas de otros y pensar en nuevas ideas a partir de estas.

Por ejemplo, alguien podría plantear la idea de “vender helado a los esquimales”, y otra persona podría construir sobre ella y plantear la idea de “desarrollar un programa turístico para que los esquimales conozcan el desierto de Atacama, y puedan sentir cómo es comer helado cuando hace calor”.

 





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