¿Cómo gestionar los riesgos del contrato de construcción?

La identificación y evaluación de los riesgos es lo más importante.

El proyecto (uno o más contratos) se inicia a partir de una idea en su fase preinversional, para después de importantes estudios, decidir realizarlo con un objetivo y alcance bien definido, que debe cumplirse y ser sustentable social, ambiental y económicamente. Todo ello sin descuidar la gestión de riesgos.

El contrato de construcción toma un tiempo largo en su ejecución, donde los principios de buena fe y honestidad de las partes son de gran importancia para su desarrollo normal, cumpliendo así los parámetros planificados de precio, plazo y calidad.

Sin embargo, dada su complejidad, numerosos riesgos estarán siempre presentes, por la probabilidad de ocurrencia de eventos que afecten al proyecto y que no puedan ser previstos con certeza, o bien por el uso de información equivocada o incompleta. Estos riesgos deben ser reevaluados con el avance del proyecto y sus contratos, en reuniones-talleres organizados especialmente para este fin.

Gestión de riesgos

Los procesos de gestión de riesgos son los siguientes: identificación, evaluación (magnitud y ocurrencia), definición del plan de control de cada riesgo que permita evitar, mitigar, transferir o aceptarlo, y finalmente el seguimiento de los planes de control.

La identificación y evaluación de los riesgos provienen de la fase de planificación del proyecto, con el análisis y definición del alcance, programación, evaluación e implementación del proyecto.

La identificación de los riesgos es muy importante y se obtiene del estudio de los conceptos y eventos que pueden generarlos.

La evaluación de riesgos es una tarea relevante del estudio de factibilidad del proyecto. Hay una evaluación cualitativa de estos, donde se priorizan (ordenan) en base a su magnitud, que es la resultante de multiplicar el valor estimado de cada riesgo por su probabilidad de ocurrencia. Además hay una evaluación cuantitativa donde se estima el cumplimiento de costos y plazos, aplicando simulaciones (por ejemplo, Monte Carlo).

Hecha la identificación y evaluación de los riesgos, se procede a un análisis final para su posible mitigación mediante últimos cambios de diseño y especificaciones, pero teniendo claro en este análisis que no hay proyecto libre de riesgos.

Asignación de riesgos (rol del contrato)

El riesgo es asignado mediante los documentos contractuales, existiendo una variedad de tipos de contrato.

Se requiere cuidar la correcta elección del tipo de contrato según la calidad de la información del proyecto, y de la asignación de riesgos que se defina.

La rentabilidad del proyecto aumenta con una adecuada asignación de riesgos entre el propietario y los contratistas. No aumentará la rentabilidad contratando determinado servicio u obra al menor precio, pero con mayor riesgo.

Una asignación de riesgos con discusión y equidad, evitará la mayoría de los conflictos entre mandante (público o privado) y contratista, teniéndose posiblemente una obra de mejor calidad y en precio y plazo.

Los criterios básicos de asignación de riesgos son los siguientes: a) debe ser asignado a la parte que mejor pueda evaluar, prevenir y controlar el riesgo y que sea capaz de soportar sus consecuencias y b) los riesgos y sus controles deben tener responsables, que sean gerentes o jefes de áreas preferentemente.

Para convenir las prácticas de gestión de contratos que aseguren un equilibrio en las prestaciones de las partes es indispensable acordar previamente los riesgos de cargo de cada una.

 

 





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