¿Qué son los “atrasos concurrentes” en construcción?

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Los atrasos concurrentes afectan la ruta crítica y el plazo de los proyectos de construcción. Veamos qué efectos tienen en los contratos.

El concepto de “atrasos concurrentes” es relativamente reciente en la gestión de contratos de construcción y en los modelos contractuales de uso internacional, como FIDIC y NEC. Solo la versión 2017 de FIDIC lo incorpora por primera vez.

Una situación de atrasos concurrentes tiene lugar cuando en un contrato de construcción, tanto el contratista como el mandante, de manera independiente, experimentan demoras en actividades bajo su responsabilidad que provocan impactos en el programa de ejecución de la obra, durante el mismo período de tiempo y, su naturaleza es tal, que impactan la ruta crítica del contrato y, con ello, la fecha de término del proyecto.

En estos casos es importante aclarar el concepto de “concurrencia”. Es frecuente que en una obra de construcción tengan lugar numerosos atrasos, los que en general son absorbidos por las holguras que normalmente tienen la mayoría de las actividades del programa y que, por consiguiente, no impactan la ruta crítica del contrato ni afectan su fecha de término.

Solo aquellos atrasos que afectan de manera simultánea la ruta crítica, extendiendo con ello la fecha de término del contrato, deben considerarse en la clasificación de “concurrentes”.

Atrasos concurrentes: independencia de los impactos y temporalidad

Otra característica relevante dice relación con la independencia de los impactos que producen los atrasos.

Así, para que un atraso sea considerado “concurrente”, los impactos deben ser independientes. Es decir, el impacto que experimenta una de las partes involucradas en el contrato no puede ser causado, directa o indirectamente, por la otra parte.

Finalmente, es necesario tener presente la temporalidad o el período de tiempo, cuando los impactos ocurren. Los atrasos concurrentes no requieren tener su inicio y término al mismo tiempo, para considerarse concurrentes.

Los atrasos ocurrirán dentro de intervalos de tiempo que pueden tener o no un traslapo. No obstante, los efectos o impactos que producen en el programa deben ocurrir de manera simultánea, o casi simultánea en el tiempo. Esto es lo que los define como “concurrentes”.

Atrasos concurrentes: requisitos

En síntesis, queda claro que la calificación de atraso concurrente exige cumplir varios requisitos. Así como también requiere un entendimiento profundo de la programación de obras mediante el método de la ruta crítica, que permita identificar:

  1. Si el impacto es crítico (afecta la ruta crítica)
  2. Si los impactos son independientes
  3. Si los impactos ocurren (razonablemente) en el mismo período de tiempo

Una adecuada síntesis de estos conceptos es la que entrega José Andrés Lama (*) en su definición de “demora concurrente”, la que expresa: “Es aquella situación donde dos o más eventos atribuibles de modo indistinto a cada parte contractual repercuten de modo coincidente en el progreso de una o más actividades críticas, afectando el plazo de ejecución contractual”.

Lama agrega que la doctrina mayoritaria trata dicho concepto vinculándolo con labores que son parte de la ruta crítica y entiende que es “la demora en el cumplimiento”, por la cual se afectan las actividades de la ruta crítica, las relevantes; y no así, la “demora en progreso”, que puede afectar a cualquier actividad que tenga holgura.

Extensiones de plazo

Cuando se producen “atrasos concurrentes” en un contrato, esto es, cuando la fecha de término se afecta por los atrasos del mandante y del contratista, el “atraso concurrente” del contratista no reduce la extensión del plazo que el análisis del programa actualizado le otorga al contratista, como compensación por el “atraso concurrente” del mandante.

Este derecho se basa en el llamado “Principio de prevención” (de la ley inglesa). Según este, el mandante no puede obtener provecho del incumplimiento por el contratista de una condición o hito del contrato, cuando el propio mandante interfirió, con su accionar, el cumplimiento de tal condición.

Compensaciones

La jurisprudencia internacional mayoritariamente ha dictaminado que, en tales situaciones, se otorga el mayor plazo, pero sin el pago de gastos generales ni otros costos. Claro que en ciertas ocasiones el contratista podrá solicitar y obtener una compensación adicional. Eso sí, separando y respaldando claramente los costos adicionales causados por el atraso de responsabilidad del mandante de los costos adicionales producto de su propio atraso.

Si los costos adicionales son el resultado de su propio atraso concurrente, el contratista no tendrá derecho a compensación adicional alguna.

Referencia:

(*) José Andrés Lama, Demora Concurrente; propuesta de solución a una responsabilidad compartida, en Derecho de Construcción: Análisis Dogmático y Práctico. Coordinador: Juan Eduardo Figueroa V. (2017).

 

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