¿Sabías que sin liderazgo no hay gestión?

El liderazgo surge en todos los ámbitos de la vida. A nosotros, especialmente en el curso de Coaching, nos interesa en particular el estudio del liderazgo en las organizaciones. Pero, también es posible referirse al liderazgo en la familia, el deporte, asociaciones de estudio o de trabajo y en tantos otros grupos sociales.

Cuando se pregunta qué persona ha ejercido una gran influencia sobre la vida de cada uno de nosotros, las respuestas típicas mencionan al padre o la madre, otro familiar, un profesor, un jefe, un amigo, y otras muchas personas de nuestro entorno. En ellos reconocemos distintas características que admiramos y nos hacen seguirlos.

Aquí hay un punto importante. Los líderes más relevantes en nuestra vida son muy distintos a esta imagen grandiosa de los superhéroes. Son hombres y mujeres con limitaciones y debilidades, que tienen dudas, que hacen un gran esfuerzo para superarse y ayudar a otros. La experiencia nos muestra que en las distintas etapas de la vida nos toca liderar a otros, por lo mismo podemos decir que el liderazgo es una tarea que nos atañe a todos.

Aparece el liderazgo en las empresas

En la primera etapa de la historia de la gestión de empresas, los gerentes daban un trato racional, científico y cuantitativo a sus acciones. Así, aprovechando los conocimientos sobre estructura organizacional, la jerarquía administrativa, el análisis cuantitativo, la eficiencia operacional y el control gerencial, la administración de las empresas, logró grandes márgenes de utilidad y una ventaja competitiva durante casi seis décadas.

No obstante, para los años ’70, la gran capacidad productiva y las ventajas competitivas comenzaron a generalizarse entre los competidores nacionales e internacionales. Disminuyeron las ventajas tecnológicas de ciertos procesos, sistemas y productos abriendo paso simultáneamente a las innovaciones.

Con esta disminución, también se diluyeron las estructuras gerenciales y los sistemas de control sofisticados que caracterizaban distintivamente a la empresa exitosa.

Otras competencias para dirigir bien

Se demostró que las organizaciones bien dirigidas presentaban altos niveles de desempeño, lo que llevó a la necesidad de construir otra clase de ventajas las que se ubican más bien en la dimensión del capital humano.

Por otro lado, hay algo en la gestión que le hace parecer tan fácil que todos pensamos que podríamos tener éxito donde otros fracasan. Pero la gestión no es algo fácil. Se espera que los directivos sean expertos en finanzas, desarrollando productos, marketing, tecnología y muchas otras cosas. Deben ser competentes en cuestiones como la estrategia, la persuasión y la negociación. También deben tener visión, fortaleza, pasión, inteligencia, ética, valor y tenacidad.

No es de extrañar entonces que la mayoría de los directivos parezcan rendir por debajo de lo esperado.

Si se analiza cualquier empresa en dificultades, probablemente descubriremos que el problema principal es la gestión, y si se pregunta a los empleados por sus trabajos todos se quejarán de la directiva.

En Estados Unidos, el 77% de los empleados no están satisfechos con su trabajo. La razón principal por la que las personas renuncian a las empresas es que sus jefes no los tratan muy bien. Por otro lado, los que se quedan en el empleo trabajando con malos jefes se sienten insatisfechos en su labor y poco comprometidos con la empresa.





Nureya Abarca
Artículos más recientes del autor