Se puede crear confianza, no “decretarla”

Las empresas con mejores índices de productividad cuentan con mayores espacios de confianza entre sus trabajadores.

Esta no ha sido una buena época para la confianza en el mundo corporativo. Años de fusiones, reducciones de plantillas laborales, despidos masivos, bonos excesivos a los directivos y promesas rotas han hecho que muchos empleados simplemente se muestren cínicos acerca de confiar en sus ejecutivos.

Especialmente hoy, desconfiamos de líderes políticos, económicos, sociales y sus sistemas para conducir efectivamente sociedades tan complejas como las nuestras.

El problema no es una falta de líderes, sino una falta de un clima de confianza en donde el liderazgo sea posible.

Pero sabemos que es imposible fabricar la confianza o decretar su existencia. Cuando alguien dice: “Confía en mí”, es usual que no confiemos en esa persona, y con razón.

El papel del líder en la confianza

Sin embargo, los líderes pueden invertir deliberadamente en crear confianza. Pueden dar a las personas razones para tener confianza mutua, no para andar cuidándose la espalda. Pueden negarse a recompensar el éxito basado en el comportamiento de desconfianza.

Y pueden mostrar confianza y que son dignos de confianza con sus propias acciones, tanto personales como corporativas (Kinicki, A. & Kreitner, R. (2003), Comportamiento Organizacional, Ed. McGraw Hill).

En esto, el líder juega un rol clave para construir confianza en una organización.

Hoy, se debe considerar al líder como un desarrollador, no como un controlador de sus seguidores. El desafío es transformar a los seguidores en un conjunto equilibrado capaz de sostener una acción unificada y cooperativa. Al menos que los seguidores sientan confianza en la equidad y fiabilidad sus líderes, no continuarán siguiéndolos.

Organizaciones más efectivas

La confianza puede alterar significativamente la efectividad individual y organizacional. Es la confianza, más que el poder y la jerarquía la que realmente hace funcionar a un grupo humano.

Estudios latinoamericanos indican que las empresas con mejores índices de productividad cuentan con mayores espacios de confianza entre trabajadores.

Pilar Álvarez, consultora senior de Hewit Associates Chile, indica que “las organizaciones que tienen altos niveles de confianza, también tienen altos niveles de entusiasmo, creatividad e innovación, y bajos niveles de ausentismo”.

Entonces, ¿qué medidas hay para efectivamente crear confianza?: mostrar compromiso de parte de los líderes; comunicar visión y valores, entender a la audiencia, crear un diálogo bidireccional, alinear los mensajes de la empresa, comunicar las malas noticias de manera oportuna, dar constante retroalimentación, pedir a los empleados ideas/soluciones, hacer frente a la resistencia, celebrar el éxito y crear para el largo plazo.

Por último, la confianza debe ser creada entre pares, entre sus supervisores y sus empleados, y entre las organizaciones y sus clientes.

A propósito de confianza, pueden leer aquí un artículo sobre ser un líder querido o temido.





Nureya Abarca
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