“Para qué tanta estrategia”… ¿basta con hacer buenos negocios?

En una charla sobre estrategia que me tocó dar recientemente a un grupo de ejecutivos de una empresa, uno de los gerentes me dijo al terminar: “Todo muy bien lo que Ud. nos dice, pero nosotros llevamos más de 20 años en el mercado y nos ha ido muy bien, por lo que no creo que necesitemos una estrategia”.

Lamentablemente, en Chile hay muchos ejecutivos que aún piensan que la estrategia es solo para las empresas que les va mal y que, peor aún, tienen una opinión algo peyorativa de la estrategia. He escuchado, por ejemplo, a algunos, ridiculizar el tema. “Para que tanto pensamiento y análisis estratégico, si en el fondo basta con tener “olfato” y hacer buenos negocios”.

Si bien reconozco que tener buen olfato para los negocios es por supuesto positivo, también hay que entender que en los tiempos actuales eso no basta. Ya hay muchos patos en la laguna con ese mismo atributo y justamente la estrategia busca descubrir cómo voy a diferenciarme del resto para agregar más valor.

Por qué importa la estrategia

Existen varias razones por las cuales hacer estrategia importa.

La estrategia prepara para el futuro: Recientemente descubrí una cita de Alvin Toffler, ese gran futurista, que escribió entre otros el libro “La Tercer Ola”, que me parece explica muy bien la razón por la cual debo hacer estrategia independientemente de si me va bien o no, si soy chico o grande. Él decía: “Si no tienes una estrategia, eres parte de la estrategia de otro”.

Lo que Toffler nos está planteando en el fondo es que hacer estrategia te permite no solo proyectar el futuro, sino que incluso reinventarlo, dado que este no es determinístico. Por lo tanto, si uno no hace estrategia en el fondo hipoteca la posibilidad de ser parte del futuro y entrega a otros esa ventaja.

La estrategia impulsa a generar ventaja competitiva: Como lo definió Porter hace años atrás, la estrategia es la búsqueda incansable de una posición única en el mercado. Y justamente esta ventaja competitiva es la que te permite generar retornos sobre el capital por sobre el costo de capital y por sobre los competidores.

La estrategia provee una clara dirección y guía sobre dónde vamos: Las organizaciones necesitan una guía clara acerca de cual es el camino a seguir. Si bien los tiempos actuales son de mucha turbulencia, las personas que componen las organizaciones se desmotivan cuando hay desorientación y vamos de tumbo en tumbo. Las buenas estrategias proveen un marco de referencia y pautas definidas acerca de dónde y cómo voy a jugar en el futuro para ganar, generando un sentido de orden y unidad.

La estrategia optimiza el uso de los recursos: En la medida en que tengamos claro hacia dónde vamos y por qué, tenderemos a priorizar el uso de los recursos hacia aquellos aspectos que nos van a generar la ventaja competitiva y no en otros.

Para concluir, debo mencionar que no solo creo que es importante hacer estrategia, sino que es indispensable, especialmente en estos tiempos de la sociedad digital. Justamente porque la sociedad cambia muy rápidamente es que debo estar siempre analizando el futuro y preparándome para poder competir en ese entorno. De otra forma pasaremos a la historia.





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