¿Los movimientos sociales son organizaciones?

movimientos sociales, organizaciones

Hay grandes diferencias entre lo que entendemos por movimientos sociales y organizaciones. Un error persistente es considerar a un movimiento como una organización.

Actualmente, los movimientos sociales ocupan parte importante de los espacios noticiosos mundiales.

Hay analistas que creen ver falta de gobernabilidad en la escasa capacidad de las autoridades para detener estos movimientos o negociar con ellos para lograr acuerdos.

Otros proponen mano dura para reprimir protestas no autorizadas; unos cuantos consideran que se debe escuchar la voz de quienes hoy la alzan, para satisfacer sus demandas.

Algunos estiman que dichas expresiones populares surgen del cansancio de la sociedad civil y que pueden llegar a ser multitudinarias; también se ha dicho que son provocadas desde el exterior, para desestabilizar algún gobierno; etc.

Si no en todos, en la mayoría de estos análisis falta la comprensión del fenómeno. No se sabe, ni se intenta entender qué es un movimiento social.

Se tiende a pensar en ellos utilizando conceptos y categorías anticuadas que no logran contribuir a entenderlos ni, mucho menos, a tratar con ellos.

Dado que este blog se inscribe en un curso sobre desarrollo organizacional, nos parece pertinente demostrar que un movimiento social no es una organización y, por consiguiente, no puede ser comprendido si se intenta caracterizarlo como si lo fuera.

Diferencias entre organizaciones y movimientos sociales

Veamos a continuación las principales diferencias entre ambos, a partir de la pregunta sobre qué es una organización y cuáles son sus características.

1. Toda organización pone condiciones a la pertenencia

Cualquier persona que quiera ser miembro de una organización tiene que cumplir las exigencias necesarias: inscribirse en algún registro, pagar alguna cuota, solicitar ser aceptada, obedecer los reglamentos, etc.

Los miembros de las organizaciones son conocidos porque hay un registro de ellos. Si un partido político hace una marcha para protestar por algo, los militantes se conocen entre sí y pueden alejar a quienes se quieran infiltrar en la marcha, provocando destrozos a su paso por la ciudad.

Un movimiento social, en cambio, carece de registros y pocos de los participantes se conocen entre sí. No existen los infiltrados, porque nadie está registrado y todos participan por su propia cuenta.

2. Toda organización tiene una estructura y dirigentes conocidos

Ellos representan a la organización y pueden llegar a acuerdos en nombre de ella. Una organización de trabajadores, como la CUT, tiene su presidenta y ella puede discutir con el intendente o gobernador el trazado por donde circularán los miembros de la CUT cuando decidan hacer alguna manifestación.

Si se producen problemas, el gobernador puede hablar con la presidenta y pedirle que controle a sus seguidores. Si ella habla pidiendo moderación, todos los afiliados la conocen y van a respetar sus indicaciones.

Eso no es posible en el caso de un movimiento masivo, como lo que vimos durante el estallido social chileno.

3. Toda organización tiene una estructura

En el caso de ser una organización fuera de la ley, como una organización de narcotraficantes, tiene una estructura a la que se puede tratar de identificar y, eventualmente, desarticular.

Un movimiento carece de dirigentes y estructura, por lo tanto, no puede ser desarticulado atacando su estructura.

Es importante comprender estas diferencias porque las nuevas tecnologías de la información han hecho posible reunir grandes cantidades de personas en lugares determinados, sin que sea necesario organizarse como una organización para hacerlo.

Antes de los teléfonos celulares, era prácticamente imposible hacerlo y, por lo tanto, eran grandes organizaciones las que se encargaban de hacer protestas. Con ellas se podía negociar y llegar a acuerdos.

Hoy eso ya no es posible y es probable que los movimientos se multipliquen. Los Estados deberán generar nuevos modos, más cercanos, para comprender y satisfacer a las multitudes, para evitar daños mayores.

 

Actualízate con el curso sobre desarrollo organizacional (online) de Clase Ejecutiva UC. 





Artículos más recientes del autor