¿Cómo se vinculan inteligencia emocional y felicidad?

inteligencia emocional y felicidad

Hay 6 factores que están relacionadas con la sensación de bienestar y felicidad; algunos de los cuales son componentes esenciales de la inteligencia emocional.

Este artículo fue revisado en diciembre de 2020.

¿Es que la felicidad favorece a las personas de una edad determinada o de un cierto sexo o nivel de ingreso? ¿Se logra la felicidad al tener relaciones cercanas satisfactorias? ¿O al tener fe religiosa? ¿Qué actitudes, actividades y/o prioridades generan una sensación de bienestar?

A lo largo del tiempo estas preguntas en general no han sido respondidas por la psicología. Más bien, se ha puesto atención en las emociones negativas y no en las positivas.

Por otro lado, el estudio de la inteligencia emocional ha enfatizado el desarrollo de ciertas competencias como el fundamento de la felicidad y la sensación de bienestar en la vida. Entre estas competencias figuran, por ejemplo, el autoconocimiento, el manejo de las emociones, la empatía y el impacto que tienen las relaciones interpersonales,

Para demostrar la “sensación de bienestar” los investigadores han recurrido a preguntar a las personas por sus sentimientos de felicidad o infelicidad junto con sus percepciones sobre la satisfacción con su vida. A veces se usan preguntas muy simples tales como: “Tomando todo en consideración, ¿cómo diría que están las cosas por estos días? ¿Cuán satisfecho está Ud. con su vida?

En diversos estudios se ha observado que a pesar de que las personas muchas veces se ven inundadas por estados de ánimo transitorios, los autorreportes obtenidos sobre sus sentimientos de bienestar son bastante consistentes a través de los años.

Esta estabilidad sugiere la influencia de rasgos más permanentes, en tanto el cambio percibido estaría indicando la influencia de situaciones de vida más recientes. David Myers y Ed Diener, afirman en su libro “La Ciencia de la Felicidad”, que tanto las situaciones negativas como las positivas ejercen solo una influencia pasajera sobre el estado de ánimo de las personas.

Inteligencia emocional, felicidad y factores de bienestar

Pero más allá de esta temporalidad, existirían ciertos factores más permanentes que contribuirían a la sensación de bienestar. Algunos de los cuales estarían relacionados con los componentes esenciales de la inteligencia emocional:

1. Tener cubiertas las necesidades básicas

Pero no más allá del grado de independencia económica habitual en la clase media. De hecho, los cien nuevos multimillonarios que aparecen anualmente en la lista que publica la revista Forbes, admiten un incremento casi insignificante de su bienestar cuando aumentó su cuenta corriente. Incluso el 37% de ellos cree ser más desgraciado que la media de la población.

2. Relacionarse con los demás

Numerosos estudios han demostrado que la gente que necesita de otra gente es en realidad la más feliz, y es también la que menos probabilidades tiene de sufrir una depresión.

3. Sentirse cómodo en el trabajo

“Las personas que trabajan en profesiones creativas que permiten aportes personales para conseguir objetivos son, en general, mucho más positivas”, afirma César Díaz-Carrera. “Lograr los retos que nos planteamos en el trabajo es una forma constante de superación”, añade “y la superación es una de las bases del optimismo”. Por este motivo, se aconseja plantearse retos en todos los niveles de la vida.

4. La autoestima

“Todos somos lo que creemos ser”, afirma Andrew Matthews, en su libro “Por favor sea feliz”. Nuestra propia imagen determina exactamente cómo nos comportamos. Un estudio de la Universidad de Michigan comprobó que el primer valor que consideraban los norteamericanos para ser felices, era quererse a sí mismos.

5. Tener autocontrol

Las personas con esta competencia manejan bien sus impulsos y emociones perturbadoras, mantienen la compostura aún en situaciones críticas, piensan con claridad y se mantienen concentradas bajo presión. Esto implica manejar las reacciones emocionales de acuerdo a las distintas situaciones y personas. Algunas emociones crean un temor que paraliza, lo cual hace que el pensamiento se torne borroso, por lo que no es posible llevar a cabo una acción. En esta circunstancia, el autodominio se manifiesta en la habilidad para tolerar la exploración de las emociones propias.

6. Sonreír

Se sabe que una sonrisa puede resultar contagiosa y mejorar todavía más un estado de ánimo. Por ello, los investigadores sobre el humor recomiendan este sencillo ejercicio cuando se pasen momentos difíciles: mirarse al espejo y sonreír. Esta expresión facial genera la emoción correspondiente, de forma que si vemos el reflejo de una sonrisa, comenzaremos a sentirnos mejor.

Les dejo una frase para reflexionar: “La felicidad humana no es producto de los grandes acontecimientos de la vida, sino de las pequeñas vivencias cotidianas”, Benjamin Franklin.

En síntesis, inteligencia emocional y felicidad están estrechamente ligados. Y va una pregunta para pensar y compartir: ¿Qué situaciones o elementos contribuyen a su felicidad?

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Nureya Abarca
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