Experiencia del colaborador: ¡Pon atención a sus 3 ambientes!

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Una buena experiencia del colaborador depende, en gran medida, de atender los 3 ambientes en que este se mueve: físico, tecnológico y cultural.

Vimos en un artículo anterior la evolución de los recursos humanos hasta un concepto hoy en boga: la experiencia del colaborador. Hoy analizaremos los tres ambientes en que vive el colaborador y que merecen la atención.

Primero recordemos ¿qué es la experiencia del colaborador? En palabras de Jacob Morgan (uno de los expertos en el tema), es la intersección entre las expectativas, necesidades y deseos de los colaboradores y el diseño que elabora la organización para cumplir esas expectativas, necesidades y deseos.

Experiencia del colaborador: 3 ambientes

Una organización que quiera centrarse en la experiencia del colaborador debe ocuparse de los tres ambientes en que vive el colaborador: físico, tecnológico y cultural.

1. El ambiente físico

Resulta interesante reflexionar respecto a este ambiente. Por un lado, existen estudios que muestran la valoración positiva que tienen las personas por el lugar físico en el que trabajan. Por otro, la pandemia sanitaria del año 2020 actuó como un catalizador de la opción de teletrabajar.

¿Deja se importar entonces el ambiente físico? Lo cierto es que no.

Por un lado, no todas las personas pueden teletrabajar. Existen labores que deben realizarse presencialmente por sus características, pero también debemos considerar que hay personas que tienen mejores condiciones para trabajar en su organización que en su casa. Dado esto, las organizaciones deben pensar en cómo reacondicionar sus ambientes para hacerlos más acogedores y que fomenten la colaboración y la creatividad.

¿Qué considerar en los ambientes físicos?

Morgan (2017) indica que los ambientes físicos deben considerar hoy en día:

a. Permitir que otras personas visiten los espacios físicos: familiares o invitados

Esta es una práctica que realizan varias organizaciones con foco en las personas. Gigantes como Google, LinkedIn u otros tienen entre sus políticas que los colaboradores puedan llevar a sus familiares a la oficina. ¿Qué se gana con esto?

Principalmente una sensación de orgullo y de identificación con la organización. Además, esta medida implica que el espacio es digno de ser mostrado, por lo que mantiene alerta a la organización sobre el cuidado y mejoramiento de su infraestructura.

b. Ofrecer flexibilidad

Cuando se puede, la flexibilidad trae muchos beneficios. Ya se ha podido mostrar que es posible trabajar desde la casa, también que se pueden disminuir las jornadas laborales. Hacer un análisis serio de estas opciones les inyecta motivación a los colaboradores, porque pueden balancear de mejor manera su vida laboral y personal.

Este punto debe considerar también que, en países como Chile, muchas personas viven lejos de sus lugares de trabajo, por lo que los tiempos de desplazamiento son bastante largos.

c. Reflejar los valores corporativos

La gran mayoría de las organizaciones declara sus valores, pero no todas son capaces de que estos se reflejen en sus tareas diarias. Hay veces en que los valores son solo palabras bonitas colgadas en cuadros, también bonitos, en las paredes.

Una forma de revertir esta situación es logrando que los valores se reflejen en los espacios físicos. Un claro ejemplo se da cuando uno de ellos valores es la colaboración. Es muy difícil vivir ese valor si el diseño de las oficinas no contempla puntos de encuentro o espacios de reuniones.

Lo mismo ocurre si fomentamos el valor de la alegría y nuestros espacios son lúgubres. La clave acá está en alinear los valores con el diseño de los espacios.

d. Ofrecer múltiples opciones de espacios de trabajo

Durante las últimas décadas, varias organizaciones se movieron hacia espacios de trabajo abiertos o plantas libres. Sin embargo, hay estudios que mostraron que las plantas libres no implicaban necesariamente más colaboración o productividad. Esto no quiere decir que el mejor modelo sea el de oficinas cerradas. La solución, como en muchas otras cosas, está en la flexibilidad.

Existen ejemplos de organizaciones que entienden que existen momentos para juntarse con otros, momentos en que se necesita concentración o privacidad y momentos en que se necesita distracción.

Por ello, en el diseño de sus espacios físicos intentan incorporar diferentes tipos de espacios que se vayan adaptando a las reales necesidades de las personas en los distintos momentos.

2. El ambiente tecnológico

Aunque muchas veces pueda pasar inadvertido, el ambiente tecnológico es relevante para las personas, sobre todo cuando falla. Todos trabajamos cada vez con más tecnología y si los programas o equipos con los que interactúo fallan constantemente, por supuesto que tendremos un sentimiento de frustración.

Una de las primeras medidas que debemos asegurar respecto a la tecnología, es que esté disponible para todos los miembros de la organización. Todas las áreas necesitan de tecnologías que funcionen correctamente, no solo las áreas de TOI.

En segundo lugar, es importante elegir bien los sistemas tecnológicos, pensando en un diseño que emule la experiencia que se le quiere brindar a los clientes. La palabra clave es simpleza. Una forma de lograr esto es imaginar qué aplicaciones son las que usan las personas y cómo funcionan. Esto facilita los procesos de capacitación y los tiempos de adopción.

Finalmente, y reforzando lo anterior, los sistemas tecnológicos deberían desarrollarse para dar respuesta a las necesidades de los colaboradores, no solo los requerimientos del negocio. Para esto es clave que existan conversaciones frecuentes en las área de TI y las de gestión de personas cuando se diseñan sistemas.

3. El ambiente cultural

Es el ambiente más importante para las personas. La cultura organizacional da cuenta de la forma de ser de una organización y determina en gran parte el clima que se vive en la ella. Genera percepciones en los colaboradores que influyen en las emociones que tienen en el trabajo. Las respuestas a la pregunta clave de ¿cómo te sientes el domingo en la noche? tiene mucho que ver con este ambiente.

Los ambientes culturales positivos tiene dos características principales. Por un lado, son saludables, esto quiere decir que las relaciones interpersonales son cordiales y respetuosas. Y por otro, son abiertos, entregan oportunidades de participación tanto en la participación como en la toma de decisiones.

Hacia una cultura positiva

Morgan (2017) habla de una cultura positiva con el acrónimo CELEBRATED, por las siglas en inglés de diez aspectos relevantes en el entorno actual:
• La organización es percibida positivamente tanto por quienes trabajan en ella como por el entorno.
• Todos los colaboradores se sienten valorados.
• El propósito es validado por los colaboradores cuando evalúan el actuar de la organización.
• Los colaboradores se sienten parte de un equipo.
• Se respeta y valora la diversidad e inclusión.
• Los colaboradores recomiendan esta organización para trabajar.
• Son organizaciones que aprenden y que brindan oportunidades de desarrollo profesional.
• Los colaboradores perciben que son tratados con justicias.
• Los líderes actúan como coaches o mentores.
• Se preocupan por la salud y el bienestar de sus colaboradores.

El impacto de un ambiente cultural positivo es muy concreto. De partida, tiene efecto en la productividad de las personas. Pero, además, tiene incidencia en su salud mental. Ambientes negativos se correlacionan con mayor tasa de licencias por salud mental y con mayor rotación.

Ambientes en la experiencia del colaborador: síntesis

– Hay tres ambientes que soportan la experiencia del colaborador: físico, tecnológico y cultural
– El ambiente físico debe ser flexible y adaptable a las necesidades de los colaboradores
– El ambiente tecnológico debe funcionar para los colaboradores, por tanto, es imprescindible escuchar sus requerimientos
– El ambiente cultural es clave y configura una de las razones más relevantes por las que una persona se mantiene trabajando en una organización.

Referencias:
• Morgan, J. (2017). The employee experiencie advantage. Wiley.
• PWC (2020). Talent trends 2020.
• Romero, M. (2021). Happy Employee Experience: Cómo hacer empleados felices y conseguir resultados extraordinarios. Empresa activa.

 

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