Empresas: el líder debe actuar como un coach

El desarrollo de una cultura del coaching no se logra de la noche a la mañana. Al respecto, el líder tiene un papel muy importante.

El concepto y los modelos de liderazgo han ido evolucionando. En varios de ellos se aprecia cómo los desafíos que enfrentan las organizaciones hacen necesario que el líder actúe como un coach, como un entrenador.

La mayor presencia del coaching en las empresas se debe a los cambios laborales y empresariales que están sucediendo desde hace años. Y que influyen de manera directa en las estrategias, la planificación y los objetivos de las compañías, no solo en la cúpula directiva, sino también en todos los empleados.

En este momento aparece la figura del coach, no para solucionar un problema sino para mediante el potencial del empleado, el directivo o el líder, intentar que este descubra la mejor manera de desarrollar su trabajo de acuerdo con sus intereses e inquietudes.

El factor capital humano

Hoy día se sabe que el capital humano es el factor que permite a las organizaciones ganar una ventaja competitiva difícil de copiar, pero también es cierto que a la hora de reducir costos la primera medida ha sido deshacerse de las personas.

Los líderes logran influir sobre el comportamiento de las personas, porque son capaces de representar sus deseos más profundos, inspirándolos a creer que pueden trepar las montañas que siempre creyeron demasiado altas.

Sin embargo, más allá del establecimiento de metas y expectativas apropiadas y razonables es necesario establecer un conjunto de incentivos tangibles e intangibles que mantengan animados a los seguidores.

El desarrollo de una cultura del coaching no se logra de la noche a la mañana, pero su existencia será un elemento clave para el empleo de este tipo de estrategias como un estilo de gestión.

 





Nureya Abarca
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