Emprender en tiempos de coronavirus

Un punto importante a tener en cuenta, es que las pymes son mucho más flexibles que las grandes empresas y, por lo mismo, pueden actuar mucho más rápido.

Un estallido social y una pandemia están marcando los pasos no solo de Chile. Un escenario muy complicado para la economía en general, pero en especial para los emprendedores y las pymes.

Aunque cueste decirlo, muchos negocios van a quebrar, no porque no sean valorados ni satisfagan una necesidad o porque estén mal gestionados, sino que simplemente porque se les acaba el oxígeno.

La realidad es así, todas las empresas necesitan flujos de caja para sobrevivir, y aunque el país se pare, los costos fijos de cualquier negocio siguen existiendo, como el pago de arriendo, de sueldos o de impuestos, que no desaparecen porque nos manden a cuarentena.

Pero no me quiero centrar en la tragedia, sino en las oportunidades y en lo que significa ser emprendedor. Todos los que hemos emprendido, sabemos muy bien que se trata de un camino de altos y bajos, que emprender no es una línea recta hacia el éxito, sino una montaña de desafíos que debemos enfrentar.

De hecho, creo que requiere un poco de locura emprender, porque debemos estar dispuestos a pasar estrés y vivir la incertidumbre del futuro, apostando al riesgo y a la búsqueda de oportunidades, a diferencia de tener un contrato y recibir un sueldo fijo a fin de mes, pase lo que pase.

Y justamente, creo que, por esta misma locura, vamos a lograr enfrentar esta crisis, idealmente con nuestros negocios en marcha, pero si no es así, reinventándonos.

Más flexibles

Un punto importante a tener en cuenta, es que las pymes son mucho más flexibles que las grandes empresas y, por lo mismo, pueden actuar mucho más rápido. Por eso, me parece oportuno, dar algunos consejos para hacer frente a esta crisis.

Lo primero, es la variabilización de los costos, es decir, debemos llevar al mínimo los costos fijos, ya que estos son el gran “dolor de cabeza” a fin de mes. Y no me refiere solo a reducir —porque eso a veces es imposible—, sino también a llevar los costos fijos a variables, de manera que estos dependan de las ventas.

En paralelo, es importante la adaptación al cambio. Si antes era importante, en momentos como estos es más relevante aún. Por lo mismo, debemos analizar cómo aplicamos herramientas que ya existen y no teníamos incorporadas para el teletrabajo como Slack, Zoom o Trello, que se hacen cada vez más indispensables y que permiten mantener una comunicación fluida con sus equipos y clientes, porque en tiempos de crisis es importante coordinarnos con nuestra gente, pero también fidelizar al cliente.

Si bien todo lo que hacemos partió inicialmente de una necesidad, posiblemente hoy esa necesidad haya cambiado, y tenemos que lograr identificar esos cambios y esas nuevas necesidades para lograr adaptarnos. Un ejemplo, es lo que están haciendo algunos restaurantes que ante la ausencia de público están ofreciendo sus menús a domicilio. Pero se puede ir más allá y, por ejemplo, llevar la experiencia del lugar a la casa, más allá de un solo plato de comida.

Mirar a la industria… para aprender

Es importante que no nos quedemos de brazos cruzados, que miremos con detención la industria en la que nos encontramos y que estudiemos cómo lo hicieron esas industrias en crisis anteriores o cómo lo están haciendo países que ya llevan más tiempo enfrentándose al coronavirus, como China o algunos países de Europa.

Lo importante hoy es pensar en nuestra salud, especialmente en la de nuestros adultos mayores. Ánimo a todos, se nos vienen meses difíciles, pero estoy segura de que nos vamos a levantar, sobre todo si somos conscientes y actuamos de manera unida y responsable. Miremos esto como una tremenda oportunidad, no solo para acercarnos a la tecnología, sino para reinventar nuestros negocios a la velocidad que requiere el siglo XXI.

Lee aquí sobre el curso online “Reformulación de Modelos de Negocio para Pyme” de Clase Ejecutiva UC.





Susana Sierra