¿Cómo liderar una dinámica de brainstorming? Parte 1

Veamos algunas reglas para crear el ambiente propicio para una dinámica de brainstorming. Por su naturaleza, las ideas creativas carecen de legitimidad, por eso hay que tener mucho cuidado con los juicios.

Una lluvia de ideas (o brainstorming como se conoce en inglés) es una dinámica que busca generar ideas creativas entre dos o más personas. No es trivial establecer el ambiente propicio para que esta sea fructífera. Existen algunas reglas que favorecen un buen ambiente y que conducen a una dinámica exitosa.

Estas reglas apuntan a generar un estado de ánimo entre los participantes que potencie el pensamiento divergente, que es la piedra angular de la creatividad. Este estado de ánimo debe ser positivo y energético. Debe ser lúdico y erradicar el temor.

Preguntas acotadas pero no restrictivas

  1. Definir claramente el tópico y sus fronteras:Al convocar una reunión de lluvia de ideas es fundamental tener claro el propósito del encuentro. El objetivo debe ser conocido por todos los participantes. Y deben quedar claras las condiciones de borde.

Por ejemplo, una declaración de propósito clara es “¿Cómo mejoramos la experiencia de nuestros clientes mientras esperan ser atendidos?” Esta declaración tiene fronteras implícitas sin ser demasiado restrictiva.

Un ejemplo de una declaración demasiado amplia sería “¿Cómo aumentamos la felicidad de nuestros clientes?” Este tipo de declaración conduce a ideas que se escapan demasiado del objetivo de la reunión, que es resolver un problema específico.

Sin embargo, es importante evitar tener una declaración demasiado acotada, que impida llegar a ideas más valiosas. Por ejemplo, la declaración “¿Cómo reducimos el tiempo de espera de nuestros clientes?” limita la posibilidad de buscar soluciones más integrales que resuelven el problema de fondo. En este ejemplo, el problema de fondo no es el tiempo, sino el malestar.

Sin juicios

  1. Diferir todo juicio:No debe haber ningún juicio acerca de la calidad o validez de las ideas que se esgriman. Por naturaleza, las ideas creativas carecen de legitimidad. Simplemente porque son diferentes a lo conocido. Dado que el ser humano tiene la tendencia a desacreditar todo lo que le es ilegítimo, las ideas creativas tienen el riesgo de ser recibidas con un juicio por parte de quien escucha una de otra persona.

Un juicio es una opinión de que una determinada cosa es “buena” o “mala”. Al emitir un juicio acerca de una idea creativa de otra persona, se entorpece la generación de ideas porque se agrega un filtro de “legitimidad” que entorpece este último proceso.

Por ejemplo, si una persona piensa una idea creativa pero cree que esta va a ser enjuiciada por otras personas, entonces solo compartirá aquellas ideas que cree no serán consideradas “malas”. Esto limita dramáticamente el espectro de posibles ideas a considerar.

Por lo tanto, quien modere la sesión debe asegurar que todos los participantes se abstengan de emitir juicios de valor acerca de las ideas del resto. El objetivo es generar la mayor cantidad de ideas posibles, sin tener que pensar si son buenas o malas.

 

 





Artículos más recientes del autor