¿Para qué sirven los estados financieros, en el caso de las pymes?

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Contar con estados financieros ordenados permite una presentación más completa y robusta de una pyme, por ejemplo, a la hora de buscar financiamiento.

Suele entenderse a los estados financieros como una forma de resumir la contabilidad de una empresa. Sin embargo, usados de la forma correcta, pueden ser mucho más que eso.

Pero ¿qué son los estados financieros? Son un mecanismo para transmitir la información de una empresa de forma estandarizada, simple y concisa. Si bien nacen a partir de la contabilidad, su utilidad puede ir mucho más allá, permitiendo comunicar el estado de la compañía tanto a gerentes y directores como a inversionistas y prestamistas.

¿Tributación simplificada o estados financieros?

Es común que las pymes vean la contabilidad como una obligación que permite calcular las utilidades de las que se derivará el cálculo de impuestos a pagar cada año, sin calcular balances ni estados de flujos de caja. De hecho, existen regímenes de tributación simplificada como el “Artículo 14 ter” que disminuye los requisitos de información para este tipo de empresas y facilita el cálculo de impuestos.

Pueden optar a este sistema de tributación simplificada empresas con ingresos menores a UF 50 mil anuales, entre otros requisitos. La base tributable se obtiene considerando únicamente ingresos percibidos y egresos pagados, e incluso permite la opción de eximirse del impuesto de primera categoría, debiendo pagar los dueños de la empresa el impuesto global complementario por la proporción correspondiente de dicha base tributable.

Adicionalmente, este sistema libera a estas empresas de ciertas obligaciones contables. Por ejemplo, de llevar una contabilidad completa, elaborar balances y depreciaciones del activo, entre otras. Sin embargo, contar con estados financieros ordenados, balance de activos y pasivos, desglose de estado de resultados, puede permitir una presentación más completa y robusta de una empresa, por ejemplo, a la hora de buscar financiamiento.

Debido a la crisis del covid-19, muchas empresas se han visto obligadas a aumentar sus niveles de endeudamiento. Al inicio, probablemente tuvo un objetivo de mantener niveles de caja adecuados para solventar los meses de incertidumbre.

Estados financieros: carta de presentación

Pero ya con la esperanza de comenzar a dejar atrás la pandemia, estas mismas empresas deben financiar sus planes de crecimiento y recuperación. Y es aquí donde cobra especial relevancia la forma en la que se presentan frente a un prestamista.

Cualquier empresa debiera hacer todo lo posible por sacar a relucir todas sus virtudes como carta de presentación y no verse como más riesgosa de lo que realmente es. Los estados financieros pueden jugar un rol fundamental aquí.

Empresas con buenos niveles de liquidez, medida por ejemplo por su razón corriente o razón ácida, con destacados niveles de eficiencia de gestión, medida como la rotación de inventarios o de activos promedio; pero también empresas con niveles adecuados de endeudamiento, por ejemplo medida a través de su relación deuda patrimonio o cobertura de gastos financieros, son las que atraerán a un mayor número de inversionistas o instituciones financieras dispuestos a otorgar el financiamiento requerido.

Pasar esos comités de crédito y lograr la aprobación final puede ser una tarea muy desafiante, pero podemos hacer algo para facilitarla.

Los profesores ayudantes de este curso sobre estados financieros son Rosario Vinagre, Felipe Cabrera, Matthias Fröhlich y Sebastián Ortiz.

Este artículo se basa en otro publicado originalmente en la página de Clase Ejecutiva UC del diario El Mercurio. Descarga el PDF aquí, luego de completar unos datos. 

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