El otro partido de Argentina: La relación de necesidad y odio con el FMI

Uno de los problemas recurrentes de Argentina es el déficit público. Es decir, el gobierno gasta más de lo que recauda.

El rol del Fondo Monetario Internacional (FMI) a través de los años ha sido el de ser un prestamista de última instancia para los países que tienen problemas de balance de pagos y crisis financieras. Conjuntamente con prestar fondos, provee de asesoría en política económica.

¿Por qué ambos, préstamo y asesoría? Como el FMI presta en situaciones de crisis extrema a países y no dispone de garantía reales, es natural que imponga condiciones relacionadas con el desempeño macroeconómico.

Antecedentes que indican que un país está en problemas son el nivel de deuda externa neta (de activos) a PIB; las fluctuaciones de la moneda local; si el nivel de reservas esta de acuerdo con el régimen cambiario, y la razón del déficit en cuenta corriente a PIB.

Esta última cifra es una especie de termómetro porque mide el exceso de gasto doméstico por sobre lo que se produce domésticamente. Y, por tanto, es un indicador de las necesidades de financiamiento del país.

En las últimas semanas no solo noticias futbolísticas han provenido desde Argentina, sino que importantes noticias económicas que han llevado a ese país a solicitar apoyo financiero al FMI. Este es un episodio recurrente en la historia argentina y que no trae buenos recuerdos a sus habitantes. Pero el problema no es el FMI, sino la crisis.

Los problemas

Uno de los problemas recurrentes de Argentina es el déficit público. Es decir, el gobierno gasta más de lo que recauda, haciendo que la restricción presupuestaria sea más ajustada para los períodos futuros.

Este exceso de gasto público contribuye a un exceso de gasto doméstico, por ende, a un déficit en cuenta corriente que es necesario financiar.

En el corto plazo, las fuentes de financiamiento son las reservas internacionales y el mercado financiero internacional (para no tener que recurrir al FMI). Cuando el déficit crece rápidamente, se acumula la deuda y llega un momento en que los inversionistas internacionales dudan de si el país podrá pagar la deuda externa.

Por otra parte, las fuentes de financiamiento del gobierno aumentan si la economía crece suficientemente rápido que permita recaudar y cerrar la brecha fiscal. En el largo plazo es necesario ajustar gasto o elevar impuestos, ambas medidas poco populares.

En épocas de crisis, esto es precisamente lo que no sucede. Argentina —país con una deuda a PIB dentro de márgenes razonables para su nivel de desarrollo, pero con déficit en cuenta corriente elevado y creciendo, déficit fiscal e inflación muy por encima de los estándares internacionales— tiene escaso espacio para resolver todos los conflictos en forma simultánea.

Debido a la inflación se vio obligado a elevar la tasa de interés abruptamente, la inflación no cedió. Sumado a las otras cifras mencionadas, el tipo de cambio (precio del dólar en pesos argentinos) comenzó una escalada al alza (retroalimentando la inflación) que llevo a subir más la tasa de interés aún.

Por otra parte, aumentos abruptos de tasas, traen consecuencias negativas para la actividad económica en el corto plazo, lo que lleva a pensar que difícilmente se cerrará la brecha fiscal. Ello refuerza las expectativas negativas acerca de la economía. Los agentes prefieren mantener moneda dura (dólar) en lugar de la doméstica (peso).

Exigencias del FMI

En este escenario entra el FMI, que por supuesto coloca como requisitos que se generen las holguras para que la economía pueda sostenerse por sí sola, volver a los mercados internacionales y pagar su deuda.

No es de extrañar, por tanto, que exija disminuir la inflación con metas bien específicas para los próximos dos años, reducir el déficit fiscal y el déficit en cuenta corriente. En otras palabras, producir más y gastar menos. Por eso es que la población argentina no le da la bienvenida al FMI.

Les dejo una pregunta: ¿Cómo se relaciona la inversión, el déficit fiscal, la cuenta corriente y las necesidades de financiamiento de un país?

 





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