Covid-19: ¿Cómo hago para dejar de tocarme la cara?

 A propósito del Covid-19, veamos algunos sencillos tips, basados en las ciencias del comportamiento.

Dada la pandemia del Covid-19 que estamos viviendo, hemos escuchado de distintas fuentes y principalmente desde las autoridades de salud recomendaciones tales como que nos lavemos las manos frecuentemente (por al menos 20 segundos), que no nos toquemos la cara y mantengamos distancia física entre las personas.

Estas recomendaciones son bastante sencillas, pero a las personas nos cuesta mucho trabajo adoptarlas.

Las ciencias del comportamiento y la economía del comportamiento —disciplinas que integran elementos de la economía, psicología y la sociología para estudiar por qué la gente hace lo que hace— nos sugieren algunas estrategias que nos pueden ayudar a seguirlas.

Diversos estudios han encontrado que nos tocamos la cara entre 10 a 45 veces por hora. Para evitarlo, las siguientes estrategias nos pueden facilitar la tarea:

  • Crear una especie de obstáculo o barrera que nos limite la frecuencia con que nos tocamos la cara. Por ejemplo, teniendo una pequeña pelota en la mano, o el mantener los brazos cruzados, o poner las manos en los bolsillos. Una alternativa que puede ser bastante fácil de implementar es el uso de lentes (no de contacto).
  • Pedirles a otras personas nos digan y nos recuerden cada vez que nos vean tocándonos la cara. Además de recordarnos para corregir nuestra acción, creamos un sentido de vigilancia que nos hace a todos estar más pendientes.
  • Si es que nos tocamos o rascamos la cara, que sea con un pañuelo o la parte de atrás de la muñeca. De esta forma introducimos un comportamiento sustituto, que no es completamente ideal, ya que aún nos tocamos la cara, pero al menos lo haremos con superficies que tienen menos probabilidad de estar expuestas a infecciones. La gracia de esta estrategia es que es un cambio menor comparado con dejar de tocarse por completo la cara; por lo tanto, es más fácil de lograr en una primera etapa.
  • Poner recordatorios (por ejemplo, una imagen como la de la figura) en lugares visibles como los pasillos de la casa o la puerta del refrigerador. De esta manera estaremos más conscientes y recordaremos con mayor frecuencia el no realizar esta acción.
Como hago para dejar de tocarme la cara
Fuente: www.news.com.au

 

Referencias:
Cómo promover los comportamientos adecuados 

How-to-stop-touching-our-faces-in-the-wake-of-the-coronavirus

Reason-why-we-cant-stop-touching-our-faces

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