¿Cómo se calculan los flujos de caja libre de un proyecto?

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Los flujos de caja libre (free cash flows) se obtienen haciendo algunos ajustes a la utilidad después de impuestos. Son un ingrediente esencial para calcular el VAN de un proyecto.

Este artículo fue revisado en febrero de 2021.

Para calcular correctamente el VAN de un proyecto, se deben descontar sus flujos de caja libre (free cash flows), los que se obtienen haciendo algunos ajustes a la utilidad después de impuestos.

¿Cómo se calculan los flujos de caja libre?

En primer lugar, debemos cancelar (parcialmente) el efecto contable de la depreciación, agregándola nuevamente pero con signo contrario. Esto permite mantener en el flujo final solo el efecto real de la depreciación, que está asociado al ahorro de impuestos que genera.

En segundo lugar, debemos considerar directamente la inversión, el flujo real que generó la depreciación. En nuestro ejemplo, la inversión es de $70.000.000 en el año cero.

Finalmente, de haber incrementos en el capital de trabajo neto, también deben ser considerados con signo negativo. El capital de trabajo neto (CTN) representa la liquidez que necesita la empresa para operar y se define como la diferencia entre sus activos y pasivos circulantes.

Por simplicidad, y siguiendo el ejemplo de una publicación anterior, supondremos que el incremento en el CTN es cero. Con este supuesto, los flujos de caja libre resultan:

Después de calcular los flujos de caja libre…

Estos flujos son la base para el cálculo del VAN. Solo falta un último ingrediente: entender qué sucede con el proyecto después del sexto año.

Para ello, debemos calcular el valor residual del proyecto, que cuantifica lo que sucede con los flujos después del horizonte de evaluación detallado, en nuestro caso, de seis años.

¿Cómo se calcula el valor residual?

Para poder calcularlo debemos entender lo que ocurre con el proyecto durante el séptimo año y posteriores.

Una alternativa es suponer que el proyecto se acaba y se liquida la inversión, generando un valor residual de rescate. En nuestro ejemplo, este valor se calcularía como la ganancia después de impuestos de vender la maquinaria.

Otra alternativa es suponer que el proyecto continúa funcionando en similares condiciones por algunos años más y calcular un valor residual terminal. Con una tasa de descuento del 10% y considerando que los flujos se mantienen constantes en $47,45 millones (M) durante otros 14 años, obtenemos:

Este valor cuantifica, en el período seis, lo que ocurrirá a futuro con los flujos de caja libre del proyecto. Bajo este escenario, los flujos de caja libre totales y el VAN del proyecto se detallan a continuación:

Con un VAN de $310,83 millones, este proyecto resulta rentable y debería realizarse.

Les dejo una pregunta para reflexionar: En su opinión, ¿qué complejidades adicionales se deben tener en cuenta al hacer la evaluación de un proyecto real?

En este enlace lee sobre cómo calcular el VPN de un proyecto.

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Tomás Reyes
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