Análisis de estados financieros: Tipos de valorización por flujos de caja descontados (FCD)


Valorización de una empresa: Los accionistas no son los únicos dueños (recibidores de flujos) de una compañía, también hay otros actores involucrados como, por ejemplo, los acreedores.

En el artículo anterior de este curso, se hizo una introducción al cálculo del valor de una empresa por medio del método de flujos de caja descontados (FCD). 

En este artículo, profundizaremos sobre este tema. Existen dos formas principales de valorizar por flujos de caja descontados:

• Una primera opción considera valorizar directamente el capital propio (o patrimonio), la parte de la empresa que pertenece a los accionistas. Si la firma se transa en bolsa, este valor es equivalente a lo que deberían costar todas las acciones de la compañía.

• Un segundo enfoque consiste en valorizar directamente la firma, es decir, el valor del negocio completo. En otras palabras, el valor que los inversionistas deberían estar dispuestos a pagar por comprar todos los activos de una empresa, es decir, tanto su patrimonio como su deuda financiera neta.

Valorización del capital propio

Lo que se hace en este caso es calcular el valor del capital propio como el valor presente de los flujos de caja que reciben los accionistas (o flujos de caja al capital propio).

Estos flujos que provienen de los activos, incluyen el descuento por intereses financieros (y el ahorro en impuestos que este genera), y deben ser descontados a la tasa de descuento de los accionistas.

Esta tasa se conoce como costo de capital propio rE, y refleja el costo de oportunidad que tienen los accionistas de una compañía.

Existe otra alternativa, que consiste en estimar y descontar los dividendos esperados que pagará la empresa. Sin embargo, estos dividendos son, en general, muy difíciles de estimar, por lo tanto, este segundo método es muy difícil de implementar en la práctica.

Valorización de la firma

Al valorizar directamente la firma, hay que considerar que los accionistas no son los únicos dueños (recibidores de flujos) de una compañía, sino que también hay otros actores involucrados como, por ejemplo, los acreedores. Estos últimos son los dueños de la deuda de la empresa y reciben el pago de intereses.

Si lo que buscamos es valorizar la firma, deberemos descontar el flujo de caja colectivo a todos sus dueños (no solo a los accionistas) con una tasa de descuento apropiada; llamaremos a este flujo de caja el flujo de caja a la firma.

A diferencia de la valorización del capital propio, los flujos de caja a la firma no incluyen el descuento por intereses financieros (ni el ahorro en impuestos que este genera), como sí se incluye en los flujos a los accionistas.

Otra diferencia es que los flujos de caja a la firma se descuentan con una tasa especial, denominada rWACC (por Weighted Average Cost of Capital), que considera el costo de financiamiento por deuda y por capital propio, en proporción a su uso.

Les dejo una pregunta para comentar, ¿qué método le parece más directo de aplicar y por qué?