Clase Ejecutiva UC me ayudó a desarrollar habilidades complementarias

Desde 2013 Elizabeth Guzmán comenzó una nueva e importante tarea, convirtiéndose en la directora de la Escuela Rural Pullinque, donde está a cargo de 120 alumnos desde 1° a 8° básico, en su mayoría de ascendencia mapuche, a los que enseñó primero a valorar sus raíces y luego, a ser alumnos de excelencia, con excelentes resultados a nivel nacional.

Un caso de inspiración y ejemplo para seguir creyendo en los proyectos que con esfuerzo y dedicación generan cambios y así lo creyó la Fundación Mujer Impacta, entregándole su premio anual el año 2016.

Clase Ejecutiva me ayudó a desarrollar habilidades complementarias”

 

El programa de formación profesional de la Pontificia Universidad Católica, Clase Ejecutiva, en alianza con la Fundación Mujer Impacta, entrega diplomados en sus diversas áreas de estudio a quienes son premiadas cada año.

Elizabeth fue una de ellas y ya comenzó sus estudios en el Diplomado Ejecutivo de Gestión y Planificación Estratégica, valorando la ayuda que la Universidad Católica, a través de su Programa Clase Ejecutiva, le ha entregado.

Para mí el programa del diplomado fue y es un regalo para la vida, que aplico día a día, ya que me ayudo a desarrollar habilidades complementarias para la gestión, liderazgo, planificación, estrategia entre otras, ya que en la era del conocimiento y la informática el mundo evoluciona más rápido que la capacidad de adaptación, lo que me motiva a prepararme para adelantarme a los cambios.”

¿Qué destacarías de tu experiencia al estudiar un diplomado en Clase Ejecutiva UC?

Que la Pontificia Universidad Católica de Chile tiene una amplia variedad de diplomados y cursos de acuerdo a las necesidades y áreas de interés, excelentes docentes, además de un apoyo constante, material de apoyo pertinente y de primer nivel. Valoro especialmente las instancias de trabajo en grupo y sobre todo un diplomado de excelencia vía online, donde uno organiza su tiempo para estudiar, una plataforma fácil de utilizar, demostrando lo aprendido a través de controles, foros, exámenes.

Para mí cada clase fue motivadora, al principio me costó organizar los tiempos de estudio, pero después todo se facilitó y me siento feliz con la decisión de haber tomado el diplomado y el aprendizaje adquirido.

Un ejemplo inspirador, donde la vocación por la docencia y las ganas por crecer profesionalmente para contribuir a mejorar un proyecto educativo, fueron el complemento perfecto para una experiencia exitosa.