Trump y Kim Jong-un: riesgo y peligro en este duelo de titanes


Los conceptos de riesgo y peligro nos permiten introducirnos en el mundo de la negociación. Algo que Trump y Kim Jong-un aún no contemplan.

¿Estamos en riesgo y peligro? En las últimas semanas, el mundo ha sido el testigo horrorizado de la falta de interés por negociar que han mostrado Donald Trump, presidente de Estados Unidos y Kim Jong-un, gobernante de Corea del Norte.

Entre ambos se ha ido desplegando una escalada de insultos y amenazas que no da muestras de terminar, sino que se hace cada vez más difícil de controlar.

Precisamente, Niklas Luhmann desarrolló dos conceptos que nos servirán para entender esta situación: riesgo y peligro.

Riesgo se refiere a la posibilidad de que se derive algún daño futuro de una decisión actual. Quien toma la decisión asume el riesgo de que las cosas salgan mal, porque no evaluó adecuadamente las consecuencias.

Por ejemplo, si alguien maneja a una velocidad excesiva, se arriesga a tener un accidente y probablemente lo hace porque cree que será capaz de controlar su automóvil. Si el resultado de su mal cálculo se traduce en la pérdida de su vehículo, deberá aceptar su error.

El peligro, por su parte, se refiere a la posibilidad de un daño futuro sobre la que no existe control, porque su origen se encuentra en el entorno.

Por ejemplo, el peligro de que suceda un sismo, un alud o un huracán y destroce nuestra casa. Si algo semejante ocurre, los afectados podrán culpar al destino, ya que no podrían haber hecho nada para evitarlo.

El problema que hoy se presenta es que el mundo, en general, y los habitantes de Corea, Japón, los Estados Unidos, en particular, se encuentran sometidos al inmenso peligro de ser víctimas de una guerra nuclear. Es un peligro que no pueden evitar. Y que puede tener lugar en cualquier momento.

Decisiones equivocadas

Sin embargo, este enorme peligro no se deriva de un fenómeno natural, sino que se puede desprender de alguna decisión equivocada por parte de Trump o Kim Jong-un.

Para ellos, es un riesgo que probablemente están evaluando. Cualquiera de ellos que decida, lo hará pensando en apaciguar al otro con su demostración de fuerza y así lo han declarado: “Corea del Norte se encontrará con fuego y furia” dice uno. Y el otro responde: “Trump es un trastornado mental y va a pagar caro sus amenazas”.

Lo grave de la situación es que dos personas parecen decididas a tomar el riesgo de declarar una guerra nuclear, generando un gran peligro para todos.

El manejo del poder

No parece haber intenciones de negociar, sino de doblegar al adversario por la fuerza. El poder usa la amenaza como una forma de obligar al otro a ceder.

Si la amenaza no es efectiva, el poder se desvanece. Es preciso meditar si vale la pena cumplir la amenaza. O si es más sensato buscar otro modo de solucionar el desacuerdo.

En este terrible ejemplo, ninguno de los dos involucrados ha desistido de sus amenazas. Al contrario, las han hecho cada vez más arriesgadas, generando esta escalada que todos temen acabe mal.

Hay quienes han tratado de aportar algo de racionalidad al conflicto. Los asesores de Trump le aconsejaron no salirse del libreto ni amenazar a Kim Jong-un en su discurso en la ONU.

Sin embargo, Trump aprovechó la ocasión para tratar de “hombre cohete” a su adversario. Y el gobierno chino, que había comprometido su apoyo a Corea del Norte si fuera atacada, debió plegarse a las sanciones de la ONU, al ver que fracasaron sus intentos de enfriar los ánimos.

A propósito de negociación y de Corea, lee aquí una publicación del programa de negociación de la Universidad de Harvard. Trata sobre la innovadora estrategia de negociación a largo plazo de Corea del Sur con Corea del Norte.

Va una pregunta para reflexionar ¿Cuáles cree usted que podrían ser medidas efectivas para evitar una guerra?