Trabajadores impuntuales: ¿Sancionar o flexibilizar?

No solo la impuntualidad. La idea es mirar los indicadores no con el ánimo de castigo, sino como un insumo para saber qué está pasando con las personas y los lugares en donde ellas se mueven.

El pasado 16 de junio de 2019, el Diario La Tercera, publicó en su sección de Empresas & Mercados, una noticia basada en el estudio realizado por Gaxu, el cual indica que en Chile los santiaguinos son los más impuntuales en el ingreso al trabajo, registrando, en promedio, 16,5 minutos de retraso (ver la noticia aquí). Naturalmente estas cifras se refieren a una etapa anterior al estallido social chileno, que con la destrucción de algunas estaciones de metro y trastornos en el transporte público, ha complicado el desplazamiento por la ciudad de Santiago.

Tras las cifras entregadas por Gaxu, el gerente general de Laborum, Sebastián Echeverría, aseguró que “reclutar trabajadores que vivan cerca de sus lugares de trabajo también es una opción, así como poder pactar ingresos o salidas diferidas”, además indicó que la principal causa de los retrasos sería la segregación urbana.

Sobre ese punto, el gerente de Innovación de Acepta, Juan Pablo Salas, agregó que estas condiciones externas harán que la impuntualidad siga aumentando, sobre todo en la RM, que ha visto crecer de forma importante la fuerza laboral pero no así la infraestructura urbana.

Es así, como las declaraciones de Sebastián Echeverría nos dan paso para vincular la noticia a los temas vistos en el curso “Gestión de Personas” de Clase Ejecutiva UC, asociados directamente con la gestión de personas y con las 10 tendencias en la gestión de Recursos Humanos.

¿Flexibilidad o castigo?

La gestión de personas se desglosa en cinco épocas. Actualmente estamos en la de los avances tecnológicos, donde aparece el trabajo flexible, los equipos virtuales y las facilidades para el desarrollo del trabajo.

Hoy en día, el balance entre el trabajo y la calidad de vida es parte muy importante del mundo laboral. Incluso, expertos llaman a avanzar en flexibilidad de la jornada laboral o en ingresos diferidos.

Por el hecho de que el trabajador deba movilizarse diariamente de un punto a otro (demorando en algunos casos hasta 2 horas), probablemente sus niveles de motivación y satisfacción disminuyan exponencialmente, debido a la carga de estrés a la que se debe someter constantemente por cumplir un horario fijo.

En consecuencia, Felipe Walker, gerente de Gaxu, sostiene que más que mirar estos datos con un espíritu de castigo —para aplicar descuentos o amonestaciones— las empresas los están analizando de forma más propositiva, pensando en la realidad de sus trabajadores. “Conocer exactamente qué está pasando en los lugares permite a la empresa adaptarse mejor para obtener no solo un mayor cumplimiento, sino tomar políticas que les permitan tener mayor productividad y mejores condiciones para las personas”, señala.

Es por esto que en el proceso de gestión de personas estas situaciones pueden ser medidas y mejoradas continuamente. En cuanto al proceso de provisión que tiene como objetivo describir quién trabajará en la empresa, debería tener presente desde dónde viajará diariamente el trabajador para llegar a la organización.

La autora de este artículo es Valentina Bobadilla, alumna del curso online “Gestión de Personas” de Clase Ejecutiva UC, que dicta el profesor Maximiliano Hurtado.

Lee aquí sobre el curso online “Gestión de Personas” de Clase Ejecutiva UC.