El proceso constituyente y los secundarios

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En el proceso constituyente chileno, los estudiantes secundarios, si bien no podrán votar, replicarán la experiencia en las aulas. Además, su opinión será compartida con los constituyentes.

Fueron los protagonistas. En octubre de 2019, el anuncio de una nueva alza en el pasaje del metro gatilló una serie de manifestaciones en Santiago, Chile, impulsadas mayoritariamente por estudiantes secundarios.

Este hito marcó el comienzo del llamado “Estallido Social”, expresión del masivo descontento de la sociedad chilena actual. Es por esto, que el 15 de noviembre del mismo año, tras una extensa jornada entre los distintos representantes de partidos políticos del país, se firma el “Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución”. En este se establece la realización de un plebiscito en el cual la ciudadanía debía decidir si quería o no una nueva constitución (apruebo o rechazo). Y, además, mediante qué mecanismo se redacte: convención mixta o convención constitucional.

Sin embargo, los estudiantes no pudieron ser parte de esta elección por no contar con la edad mínima para votar (18 años).

Proceso constituyente: ¿Votar con menos de 18 años?

Reconociendo la incidencia de los jóvenes en el proceso social que llevó a la posibilidad de cambiar la constitución, algunos parlamentarios propusieron un proyecto de ley  que buscó disminuir la edad para votar a 16 años.

No obstante, este proyecto fue rechazado, por lo que los estudiantes no pudieron participar del proceso más que apoyando campañas, como la lanzada por el comando “Que Chile decida” denominada “Vota por mí”, la cual promovía la participación de los ciudadanos independientes, ya que, ellos no podrían hacerlo.

Finalmente, como sabemos, se realizó el plebiscito el pasado 25 de octubre de 2020 ganando la opción Apruebo y Convención Constitucional con un 78,27% y 78,99%, respectivamente. Luego, el 11 de abril próximo se llevará a cabo la elección de constituyentes. (Mira aquí el calendario del ciclo electoral 2020-2022, que por cierto incluye el proceso constituyente).

Proceso constituyente, escolares y valor público

En esta próxima elección, los estudiantes secundarios tampoco podrán votar. Sin embargo, esta vez, se han propuesto alternativas para hacerles partícipes del proceso de cambio que vive el país. Por ejemplo, la Municipalidad de Santiago diseñó un plan de formación cívica orientada al proceso constituyente para implementar en los colegios de la comuna.

Según sostiene la directora de Educación, Bárbara Soto, con esta iniciativa buscan reconocer a los niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos, haciéndoles partícipes del proceso mediante el debate en “miniconvenciones” realizadas en las aulas. Además, al terminar este programa, se entregarán las conclusiones obtenidas a los/as futuros/as constituyentes para que las consideren al momento de redactar la nueva constitución.

La idea de incluir de manera participativa a los/as jóvenes y niños/as en el proceso constituyente ha tomado tal atención, que incluso se envió un proyecto de ley que modifica la Ley de Formación Ciudadana. La idea es integrar el proceso constituyente a los contenidos y, también, dejar las actas como información pública.

Estos proyectos logran crear valor público, ya que, buscan integrar en el proceso constituyente a actores que quedan excluidos. Con ello se les da la posibilidad de que se escuche su opinión y se consideren sus argumentos.

Además, reconocen el derecho de niños, niñas y adolescentes a participar en los procesos políticos y fortalecen su educación cívica. De esta manera, se promueve la formación de futuros ciudadanos más informados capaces de participar en las decisiones importantes del país.

 

La coautora de este artículo es Romina Madrid Belmar, profesora ayudante del curso sobre gestión pública (online) de Clase Ejecutiva UC.

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