Movilidad y migración: entre los prejuicios y la innovación


La migración pone en contacto a personas de colectivos diversos, generándose muchas veces temor a lo desconocido.

Una cara de la migración se relaciona con la demanda mundial por recursos humanos altamente calificados. Se produce una suerte de circulación orientada a los centros productivos con mayor atractivo. Los denominados talentos —como los mejores futbolistas, profesionales destacados y altos ejecutivos— pueden ser buscados por cazatalentos (llamados head hunters) o acercarse por su propia iniciativa a los centros de atracción.

La consecuencia es que sus lugares de origen pierden parte de su capital humano y deben buscarlo en otras ciudades y países. Esto aumenta la pobreza en los sitios que no pueden retener su escaso capital humano.

La otra cara es masiva. Existen lugares del globo con baja calidad de vida; guerras, hambre, fundamentalismos, etc. se combinan para expulsar a numerosas personas que deben abandonar su tierra para buscar mejores horizontes.

En general, se trata de individuos jóvenes que, dejando su familia atrás y trayendo consigo sus habilidades y perspectivas culturales, intentan hacerse un espacio que les permita ayudar a sus seres queridos y traerlos lo antes posible.

Para lograrlo, se exigen en el trabajo y aceptan malas condiciones laborales. Es frecuente ver inmigrantes que trabajan cargando sacos en las ferias o haciendo turnos nocturnos en las gasolineras. Viven estrechamente, a menudo arrendando entre varios una habitación cara e insalubre.

Pueden ser objeto de diferentes formas de discriminación y rechazo, lo que conduce a que su sociabilidad se oriente principalmente a sus compatriotas y otros migrantes con los cuales comparten sus experiencias y, al hacerlo, elaboran prejuicios respecto a los nativos de la tierra de acogida.

En Chile: 500.000 personas

Las migraciones ponen en contacto a personas pertenecientes a poblaciones diversas, generándose temores a lo desconocido, que se expresan como prejuicios.

Se atribuyen males como la pérdida de empleos, aumento de la delincuencia, costumbres inaceptables, etc. Pero también la innovación y la creatividad se alimentan de las diferencias, ofreciendo nuevas alternativas que no se habrían producido espontáneamente en colectivos humanos homogéneos.

En Chile, actualmente se estima que el número de inmigrantes recientes es de alrededor de 500.000 personas, más jóvenes y con mayor escolaridad que el promedio de nuestra población. Entre ellos hay profesionales (médicos, ingenieros, geólogos, arquitectos), comerciantes y trabajadores no especializados.

Nuestras organizaciones se están tornando multiculturales y cuentan con inmigrantes que demuestran sus capacidades y aceptan trabajos poco atractivos para los nacionales. Aunque en la administración pública se debe privilegiar la contratación de chilenos y solo se puede recurrir a migrantes una vez que se determine que no hay nacionales interesados, también hay extranjeros en sus filas.

¿Ha conocido casos similares? ¿Cómo se produce la integración? ¿Cuál es su opinión respecto del fenómeno que está viviendo Chile?