Innovación: ¿Sabías que es difícil descubrir una oportunidad valiosa?


Estar en el momento, lugar y con la información correcta es vital para la innovación. Se puede ayudar a la suerte.

Las oportunidades de innovación surgen cuando una persona logra imaginar una conexión económicamente favorable entre un problema y una solución.

Mientras mayor sea la diferencia entre el costo de la solución y el valor del problema, más valiosa la oportunidad.

En otras palabras, una oportunidad innovadora es la conceptualización de un nexo entre un problema y una solución cuyo margen esperado es colosal.

Difícil dilema

El dilema es que descubrir oportunidades innovadoras es muy difícil. Como sugiere la teoría económica neoclásica (que asume que los agentes económicos comparten la misma información), la probabilidad de que otra persona descubra una oportunidad antes que uno es tan alta, que es extremadamente improbable que sea uno el primero en descubrir la oportunidad.

Sin embargo, el mundo está lleno de ejemplos de personas que descubrieron oportunidades de gran valor. Y que lograron cambiar dramáticamente las organizaciones en las que trabajaban —y de pasada, sus vidas.

¿Acaso estas personas tuvieron mucha suerte? Desde cierta perspectiva, la respuesta pareciera ser afirmativa.

Muchas oportunidades parecen ser capturadas por individuos que, por pura casualidad, están en el lugar correcto, en el momento correcto y con la información correcta.

Es como si estuviesen caminando por la vida, cuando de repente aparece la oportunidad. Cual foco de luz que —sin ellos planearlo—los pone en el centro del espectáculo.

Para ganar hay que jugar

Pero cuidado. Esta representación del fenómeno es simplista y puede ser mal interpretada. Estas personas logran descubrir y explotar oportunidades de alto valor porque tienen comportamientos innovadores que les ayudan a “capturar” la suerte.

La suerte hay que hacérsela. Para ganar la lotería, hay que comprar el cartón.

Estar en el lugar correcto, saber cuál es el momento correcto, y contar con la información correcta, son todas cosas que dependen casi exclusivamente de los comportamientos del individuo —no tanto del entorno de dicho individuo.

Saber de antemano cuál es dicho lugar, momento e información es prácticamente imposible.

En otras palabras, es muy difícil saber cuándo se encenderá el foco de luz y dónde alumbrará.

Aún así, hay muchas cosas que podemos hacer como individuos para aumentar considerablemente la probabilidad de que el foco de luz apunte al lugar al que hayamos llegado. Estas cosas que podemos hacer son los comportamientos innovadores.

Reflexión: Piensa en tu comportamiento durante los últimos 10 días. ¿Cuántas veces te preguntaste si habría alguna mejor forma de hacer las cosas en tu empresa? ¿Qué hiciste al respecto?

Si quieres conocer un poco más acerca de los comportamientos innovadores y cómo se “contagian”, mira el video.