Innovación abierta: ¿Cómo aprovechar su holístico efecto multiplicador?


El caso de Colbún muestra cómo se puede utilizar la innovación abierta para enfrentar desafíos relacionados con la seguridad.

En entornos globales que cada vez se rigen más por una lógica de redes que de silos, cada día son también más las empresas y organizaciones que están abriendo puertas a la colaboración. También a un modo de trabajo de cocreación que integre a distintos actores. Bajo este mindset, la innovación abierta (IA) ha ido ganando terreno con su potencial efecto multiplicador.

Este concepto, que surgió al alero de universidades y centros de investigación para abordar proyectos de I+D, suele entenderse como una plataforma tecnológica que integra la participación de diversos actores.

Sin embargo, es precisamente su carácter participativo y no el acceso a la plataforma en sí misma lo que reviste a la IA de su riqueza. ¿Qué elementos deben considerarse para su implementación?

Para ejemplificarlo les presento el caso de Colbún, empresa generadora de energía. Con el apoyo de Aukan, unidad de estrategia, innovación y experiencia del Dictuc diseñó un “Desafío de Seguridad” en una modalidad de IA, la cual se ha replicado con éxito en los años sucesivos.

Abajo las barreras

El año 2014 Colbún desarrolló un primer piloto de IA. Antes de iniciar el proyecto, un aspecto primordial fue levantar las barreras existentes en la organización. Teniendo en cuenta estas, se establecieron cuatro ámbitos clave para el diseño:

1. Incorporar una reflexión previa con actores internos clave para generar alineamiento.
2. Comunicación activa y fluida durante el proceso.
3. Visibilizar las ideas propuestas.
4.  Implementar rápidamente algunas seleccionadas (quickwins).

Luego se definió una metodología participativa compuesta de cinco grandes etapas: definiciones, exploración, miniideas, codesarrollo y síntesis, como se ve en la figura:

Asimismo, se formuló un desafío ligado a aportar en la incorporación de una cultura de seguridad dentro de la compañía: ¿Cómo hacer de los complejos y centrales de Colbún los más seguros de Chile?

El piloto se desarrolló en la central térmica Santa María en Coronel, región del Biobío, a través de la plataforma colaborativa Ubinn. Este tuvo una duración de casi cuatro meses y contó un total de 1.235 visitas.

Sobre la base del éxito de este piloto, la empresa amplió el proceso hacia diversas centrales. Es así como replicó la experiencia de manera consistente durante los siguientes años como se aprecia en la tabla:

2014(*)20152016
Participantes:70310560
Ideas totales:50288536
Ideas a implementación:15114189
Ideas implementadas:196890

(*) Piloto.
La tabla no incluye el proceso de IA durante 2017, en actual implementación en 4 centrales.

Trabajadores y contratistas

Un aspecto clave que ha marcado el proceso de IA en Colbún ha sido la incorporación de actores. En su desarrollo participan trabajadores y contratistas, lo cual ha ampliado la mirada del desafío.

Hoy esta metodología de IA ha ido evolucionando. Actualmente se está aplicando también en procesos productivos, administrativos y hasta en la definición de estrategias.

Como vemos, tal como Colbún, las empresas están abriendo puertas a la colaboración. Para ello, la innovación abierta nos puede brindar un enfoque más holístico en la solución de problemas y búsqueda de oportunidades.