Gestión pública: ¿cómo ha evolucionado?

Gestion publica, modelo de creacion de valor publico, qué es la nueva gestión pública

En gestión pública, a  fines del siglo XX se desarrolla el modelo de creación de valor público, el cual pone foco en las personas que reciben los bienes y servicios del Estado.

¿Cuántas veces le ha tocado escuchar críticas a instituciones, servicios, trámites y, en general, a gran parte de lo que involucra a la administración pública? O incluso le ha tocado vivir una situación similar en carne propia.

¿Cuántas veces se dice que “es muy lento”, son “muchos procesos”, “¡qué burocrático!” (usado de manera peyorativa), o más aún, que el sector público no tiene avances y está estancado?

Gestión pública: el modelo burocrático

Lo cierto es que la gestión pública sí ha evolucionado con los años. Si nos remontamos a comienzos del siglo XX, y en respuesta al nepotismo —según la RAE definido como la “desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos”—, a las arbitrariedades, y a la necesidad de mayor precisión en los procesos, Weber propone el modelo de gestión pública denominado como “modelo burocrático”.

Este reconoce al aparato público como una estructura organizada jerárquica, basada en la especialización y división de las tareas, muy similar a un sistema de engranajes, en el cual cada parte aporta al proceso total.

Adicionalmente, contribuye al incremento de la productividad, pensando en un sistema estandarizado de procesos, como impuso en su oportunidad el empresario Henry Ford durante la revolución industrial.

Como podrá imaginarse, este modelo no da espacio para la flexibilidad y adaptación de los procesos, siendo extremadamente rígido y no respondiendo a la realidad de las organizaciones que son compuestas por personas con intereses diversos. Tampoco se adapta a un ambiente cambiante, ni a las crecientes demandas ciudadanas.

Modelo Nueva gestión pública

Es así como a mediados del siglo pasado, y en respuesta a la “administración burocrática”, surge el modelo denominado “nueva gestión pública”. Este modelo toma características de la administración privada para orientar los procesos del Estado a una gestión pública más eficiente, centrada en los resultados y en el “cliente” (visto como usuario) e integrando nuevas herramientas como la planificación estratégica, uso de las tecnologías de información, la evaluación de desempeño, entre otras.

Al mismo tiempo, divide también el diseño de la implementación de las políticas públicas, además de buscar la delegación de la toma de decisiones bajo el supuesto de que estas instancias se encuentran más cercanas a las necesidades y, por lo tanto, tienen más información para decidir correctamente. En otras palabras, prioriza la descentralización.

Este modelo, si bien contribuyó a una mejora en la gestión pública, no ha sido suficiente. El Estado tiene como finalidad el bien común, el cual está definido por todos quienes habitamos un territorio determinado.

Modelo de creación de valor público

Poner a estas personas al centro de la gestión del Estado, sus necesidades y preferencias es lo que se considera como el modelo de “creación de valor público”.

Propuesta por Mark Moore en los noventa, esta visión del quehacer del sector público pone el foco en las personas que reciben los bienes y servicios del Estado (y los actores involucrados en dicha cadena de valor), y son ellas las que definen y perciben el valor de esto. En la actualidad conviven todos estos modelos en el mundo público.

Hay rasgos del “modelo burocrático” que se mantienen hasta hoy. Lo podemos evidenciar a través de trámites vigentes que aún requieren que las personas deban asistir presencialmente, junto con una serie de procesos internos que se deben gestionar. Un ejemplo de esto, lo viven las personas extranjeras en nuestro país para obtener atención en salud pública.

Ejemplos de modelo burocrático y de nueva gestión pública

Específicamente, cuando aún no tienen una visa definitiva en el país, se les otorga un RUT provisorio el cual es usado por Fonasa para acceder a las prestaciones en salud. No obstante, al momento de conseguir su visa y RUT definitivo, deben realizar el trámite de “cambio de RUT” solo de manera presencial, donde la persona debe llevar documentos como cotizaciones pagadas, RUT provisorio y RUT definitivo, certificado de residencia solicitado a PDI o extranjería, y contrato de trabajo.

Por otro lado, el sistema de Declaración de Renta, implementado por el Servicio de Impuestos Internos, ha sido un ejemplo (a nivel internacional) del modelo de “nueva gestión pública”. Asimismo, podemos observar ejemplos de “creación de valor público” en distintas iniciativas que ponen a las personas al centro, como el concurso Funciona! implementado por el Servicio Civil, que promueve la innovación pública con el objeto de otorgar un mejor servicio.

La diferencia entre el valor y el precio

Para entender mejor la diferencia entre el valor y el precio de un bien o servicio (pensando en el modelo de “creación de valor público”), puede sernos útil imaginar dos escenarios distintos.

En el primero de ellos, nos encontramos a mediodía en pleno Desierto de Atacama, y una persona tiene a la venta refrescos helados. ¿Cuánto estaría dispuesta(o) usted a pagar por dicho refresco?

Posiblemente más dinero (siempre que cuente con él) del que cuesta. Es decir, en esta oportunidad el valor puede ser mayor al precio del bien ofrecido.

¿Qué pasaría si la misma persona le ofrece una bebida caliente por el mismo precio? Posiblemente para usted esa bebida tenga un valor menor que su precio.

Ahora bien, ¿qué pasaría si en vez de estar en el desierto, nos encontramos en la cordillera de los Andes, en pleno invierno, y aparece la misma persona vendiendo refrescos helados?

¿Cuánto estaría dispuesta(o) usted a pagar por dicho refresco? Siempre que desee comprarlo, posiblemente menos dinero del que cuesta ese bebestible.

En otras palabras, el refresco (que no ha cambiado de precio del desierto a la cordillera) ahora tiene menos valor que antes para usted. Sin embargo, si le ofrecieran una bebida caliente por el mismo precio, seguramente para usted tendría un valor mayor.

Quién define el valor

En resumen, el valor (que es distinto al precio) está definido por quien adquiere ese bien o servicio.

En el caso del modelo de “creación de valor público”, es percibido por todas aquellas personas que reciben el bien o servicio público.

Este valor depende del contexto, necesidad y preferencias de quienes lo reciben. Y como podrá imaginarse, no es algo fácil de determinar.

Este texto contó con la colaboración de Romina Madrid B.

Este texto se basa en un artículo anterior publicado recientemente en la página de Clase Ejecutiva UC del diario El Mercurio de Santiago. Descarga el PDF aquí, luego de completar unos datos.

 

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