¿Frenazo a la inversión?… principalmente la minería


En los otros sectores crece la inversión. Y en la minería, el problema es el precio del cobre y China.

El país ha visto con preocupación cómo la inversión caerá por cuarto año consecutivo, según el último informe de Política Monetaria del Banco Central. En una interesante columna José de Gregorio, se pregunta por las causas de este fenómeno, planteando que “el ciclo de inversión minera ha sido un factor de primer orden para explicar el pobre desempeño de nuestra economía en los últimos años”.

En efecto, aunque los grandes proyectos mineros no representan el total de la inversión nacional, son una parte significativa de la misma y pueden ayudarnos a encontrar una explicación a lo ocurrido con la inversión en Chile.

Para ello utilizaremos un estudio realizado por Orlando Castillo, gerente de la Corporación de Bienes de Capital (CBC) institución que catastra todos los proyectos de inversión estatales y privados.

El estudio considera inversiones de capital (CAPEX ), de monto igual o superior a US$ 5 millones, con excepción de las iniciativas inmobiliarias, las cuales se incluyen si su inversión supera los US$15 millones.

Las cifras son impresionantes. En el año 2012, el total de proyectos catastrados alcanzaba a US$ 99.877 millones para el período de cinco años 2012-2016, en los cuales los mayores montos estaban asociados a los sectores minería con US$ 51. 998 millones (52%) y energía US$ 22.738 millones (23%).

En cambio, en el catastro del 2017, la cifra había bajado a US$ 46.748 millones para el mismo período de cinco años 2017-2021, esto es, menos de la mitad de lo que había en 2012, siendo los mismos sectores los más relevantes con US$ 10.919 millones (23%) en minería y US$ 11.109 millones (24%) en energía.

Un dato muy relevante del estudio muestra que los montos invertidos entre los años 2012-2016 casi alcanzó lo proyectado (US$ 98.231 millones), compensándose la baja en minería (que solo invirtió un 60% de lo presupuestado) con un aumento de las inversiones en otros sectores, dándole la razón al expresidente del Banco Central que plantea que la inversión privada y pública no minera creció en esos años (inmobiliario, energía y OO.PP).

Menos minería

Las cifras muestran que hoy se está invirtiendo en grandes proyectos mineros solo el 20% de lo que se esperaba invertir hace cinco años atrás.

La razón de ello no es la incertidumbre ni la reforma tributaria, sino que la baja en el precio del cobre y las escasas expectativas de una mayor actividad en China, su principal mercado con cerca de un 45% del consumo global.

Este mismo factor —la baja del precio— ha tenido un lado positivo, exigiendo que la minería se ajuste a la nueva realidad en cuanto a costos y productividad. El aumento de un 5,6% en la productividad laboral media en la minería para el 2016, que empiezan a mostrar los datos de Clapes UC e Icare reflejan que se está “haciendo la pega”.

La semana pasada Francisco Pérez Mackenna, gerente general de Quiñenco, hace referencia en una columna a que según unas encuestas en EE.UU. se ha demostrado que frente al desempeño de los gobiernos el “juicio individual está teñido de las preferencias políticas y objetivos personales de quién juzga”. Tiene toda la razón.