¿Cómo impacta la organización en la red social del proyecto?


El análisis de redes sociales permite hacer más efectiva la gestión de un proyecto.

Cuando se desarrolla un proyecto, es necesario definir claramente las relaciones entre los involucrados.

Esta organización puede definirse como una unidad social, compuesta por personas que se coordinan de forma eventual o permanente, con el propósito de cumplir un objetivo en común.

Este equipo suele tener una serie de distintas habilidades que en su conjunto aportan a la gestión y desarrollo del proyecto.

El proyecto puede ser considerado como un sistema social. Este debe ser capaz de originar y articular las coordinaciones o compromisos que permitan la realización de las actividades. Y también facilitar la generación y cumplimiento de estos compromisos, que permiten la ejecución de las tareas del proyecto y finalmente la generación de valor.

Tipos de organizaciones usadas en proyectos

La estructura organizacional identifica la relación entre los participantes del proyecto, junto con la definición de sus funciones, responsabilidades y autoridad.

Las empresas que ejecutan proyectos complejos y multidisciplinarios normalmente forman estructuras sociales del tipo organización funcional (empresas dedicadas a la fabricación en gran escala de productos normalizados), organización independiente (un proyecto complejo y singular dentro de la empresa), y organización matricial (intermedia entre las descritas).

Nuevas herramientas para el diagnóstico y diseño organizacional

Los desarrollos que hacen empresas como Google, Apple, Facebook o Twitter han conducido a reflexionar sobre los métodos de trabajo de las empresas innovadoras y sobre las enseñanzas que estos pueden tener para las organizaciones modernas.

El análisis de redes sociales (SNA) ha sido propuesto como un método alternativo para hacer más efectiva la gestión de proyectos usando métricas de red para comparar las diferentes formas de administrar un proyecto.

Se ha enunciado que el organigrama constituye el esqueleto mientras que la red social constituye el sistema nervioso por el que fluye la información en las organizaciones.

Las redes sociales permiten examinar aspectos clave de la interacción de una organización: comunicaciones, solución de problemas, confianza, etc. y representarlos en un formato simple e intuitivo.

Por ejemplo, en la figura se representa la red social de un proyecto y su correspondiente organigrama.

Cada círculo en la red representa un individuo o entidad, el tamaño de los círculos guarda relación con la cantidad de conexiones y su importancia en la organización.

El potencial de uso de esta metodología para el diseño y mejoramiento organizacional es enorme.