¿Solución para Chile? Los contratos NEC: simples, flexibles y con buenas prácticas


El túnel bajo el Canal de la Mancha y el terminal 5 de Heathrow se hicieron con contratos NEC.

Hacia fines de los ’80, habían surgido en el Reino Unido importantes dificultades en la materialización de contratos en los proyectos de inversión pública, circunstancia que obligó al estado británico a innovar en la búsqueda de una política que le permitiese recuperar las confianzas entre los actores y de esta manera poder cumplir el ambicioso plan decenal de inversiones públicas, previsto para la década 1994-2003. Así nacieron los contratos NEC, New Engineering Contract.

Basado en recomendaciones formuladas por The Institution of Civil Engineers en 1985, hacia 1991 se desarrolló un nuevo estilo de contrato de ingeniería y construcción, que cumplía tres objetivos fundamentales: claridad y simplicidad, flexibilidad para su uso y estímulos a la buena administración y a la utilización de buenas prácticas.

La primera edición de contratos NEC se publicó en 1993. Una segunda versión debutó en 1995 (NEC2). El contrato para la construcción del túnel bajo el Canal de la Mancha se basó en este modelo, así como también la ejecución del Terminal N°5 del aeropuerto de Heathrow.

En el año 2005 se publicó la versión NEC3, cuya filosofía general se mantiene, aunque ciertas cláusulas han sufrido modificaciones relevantes.

Las principales cláusulas en el contrato NEC3 son ocho: responsabilidades del contratista; tiempos y plazos; aceptación, ensayos y defectos; pagos; compensación de eventos; derecho del mandante de disponer de equipos y materiales; riesgos y seguros, y terminación.

Una de las fortalezas que poseen los contratos NEC es que adoptan el enfoque de partnering y al mismo tiempo imponen un fuerte énfasis en una administración de proyectos proactiva.

Los contratos NEC han sido usados en más de 20 países a la fecha, y en varios miles de proyectos/contratos. Como resultado de su uso, a la fecha no existen registros de juicios relevantes o por montos elevados. Aparentemente sus usuarios continúan utilizándolos, una vez que los han conocido.

Se les considera una nueva y moderna forma de abordar los contratos en proyectos de ingeniería y construcción, la que probablemente debiera convertirse en un estándar de la industria.

Qué pasa en Chile

En Chile, no hay antecedentes del uso de contratos NEC propiamente tales. Sin embargo, han existido intentos en proyectos mineros privados por incorporar los conceptos de partnering o asociatividad entre mandante y contratista. Lo que es destacable considerando el alto grado de conflicto en los contratos de construcción.

Ahora bien, sobre los contratos NEC se han efectuado muchas presentaciones en la Cámara Chilena de la Construcción, CCHC, y en encuentros mandante/ contratistas, sin embargo, no ha existido voluntad seria de innovar.

Este tipo de contrato se presta para todo tipo de proyectos, sin embargo, mientras más compleja sea la obra a diseñar y construir, mayor razón para utilizarlos.

Es importante enfatizar que el marco contractual no garantiza su éxito, pero la participación de todo el equipo del proyecto lo mejora, como se realiza últimamente en los contratos “relacionales”, y siempre será importante la participación del dueño en su proyecto y contratos.